Thursday, October 29, 2015

¡Ahí vienen los Mendoza! (1948)

-Dicen en el radio que las mujeres de boca chiquita se casan hasta dos veces!
-Deveras? (haciendo la boca chiquita)
-Sí! Pero las de boca grande se casan hasta cuatro!
-Ay! Qué bueno! (abriendo la boca más de lo usual).

Antonio Badú y Fernando Fernández son los hermanos Mendoza, y a falta de mujeres de bocas chiquitas o grandes, porque al parecer no hay suficientes en ese pueblo, cortejan a la misma.

Y eso no es lo malo, porque ella tampoco está segura de a cual de los dos entregará su corazón y en calidad de mientras, se deja querer.
Lo peor sucede cuando uno de ellos le escribe una carta de amor que copió de un libro romántico que tiene muchos modelos diferentes de ellas según la ocasión, pero que por causas ajenas a su voluntad va a dar a manos del otro hermano, QUE COPIA LA MISMA CARTA!!

Y entonces sí la muchacha cree que está siendo víctima de un juego machista y los pone a los dos como lazo de cochino. En eso llega su hermana (Rosita Quintana en su debut) de los Estados Unidos donde estaba estudiando y rápido que empieza a hacer planes de amor.

Hay allí un lío con otro galán que la viene cortejando desde que la conoció en el tren, pero los Mendoza no permiten que fuereños se lleven lo que es del pueblo, o sea, de ellos y se arman los cocolazos. El papá de las muchachas tampoco es así que bruto, que ejemplo a seguir, pero como los Mendoza, que a pesar de ser hermanos y dormir casi juntos, se la pasan peleando, no hay más.