Tuesday, September 15, 2015

Un gallo con muchos huevos (2015)

Univisión se debe haber mordido un ídem al tener que anunciar esta película mañana tarde y noche, pues ellos, que censuran la palabra huevo hasta cuando la pronuncia el chef Oropeza en el programa HOY, aquí no pudieron evitar decirla.

Aunque digan que la película es obra de los mismos directores, para mí que la escribió Polo Polo. Si no me creen chequen el guión.

Tanto el palenque como las granjas ''el pollón'' están localizadas en el pueblo de Tepizcoloyo. ¡Sí! ¡Ese que queda entre Zancasmeo y Tejeringo el chico!

Y bueno, nadamás les faltó Humpty Dumpty, porque aquí estaban Bibi, la hueva a la que le gustaban los huevos con muchos pelos; Willy, quien dijo que aquí se rompió una jerga y cada quien a la ...; Patín Patán quien ofrece patos, petos, pitos, potos y otras especies y exige un masaje con final feliz a cambio de entrenar a Toto; el asistente afeminado del mafioso quien dice ser de muy feos modos; un ratón que decide con la cola por eso nada le sale bien y su compañero que le dice, pos yo ya las ando dando, a las gallinas por perdidas...

Cuando llega el periódico donde anuncian que en el palenque se apostaron hasta los huevos y la dueña de la granja que está medio sorda se resiste a echarse un ''palenque'' con el vocero porque alega estar ya muy vieja para eso y después cuando apresan al villano y grita, me agarraron como puerco!

La película cuenta de esta ancianita (María Alicia Delgado) que ante la imposibilidad de seguir manteniendo el rancho trata de venderlo, pero sus animales, principalmente huevos, gallinas y hasta un pedazo de tocino que milagrosamente no habla, se las ingenian para participar en una pelea de gallos en el palenque para lograr salvarlo.

Como el gallo de pelea que siempre peleó ya está demasiado viejo (es el padre de Di), hay que entrenar a Toto, pero al buscar al pato que causó el retiro del gallo, se enteran que ya no existe (lleva más de un año ''explorando'' la panza de un cocodrilo) y su hijo, que es Patín Patán, es quien entrena al inseguro gallito.

Aunque ya no tengan nada que contar, seguro que dado el éxito obtenido seguirán haciendo secuelas (una película de huevos, una película de huevos y un pollo), pues ahora, como en LO HIJOS DE RANCHO GRANDE, hay que ver si Toto y Di dejan algunos de sus huevos sin empollar o deciden que sí sean pollos! ¡Me muero de la curiosidad!