Friday, August 21, 2015

Swept away (2002)

Cuando supe de esta película no la quise ver.

Las películas que se hacen por capricho raras veces salen bien (MALEFICA) y esta había sido un obsequio del director a su entonces esposa, Madonna, que aquí se ve más vieja que cuando Angie Dickinson hacía de la mujer policía.

Lo único que sabía es que ambos protagonistas terminaban solos en una isla desierta y como para que eso suceda tardan casi una hora, yo nomás estaba esperando que el barco naufragara y que todos los tripulantes murieran.

Pues no. La Madonna, que aquí es una vieja rica prepotente y odiosa, sale en un bote inflable con Pepe, el mozo, que como la criada bien criada, retoba y responde a las demandas de la diva mentándole la madre sin que ella lo escuche. Y bueno, pues terminan los dos, gracias a la estupidez de ella, varados en la mentada isla, donde si no hay lomo de todo como y terminan en la cama y amándose más de lo que antes se odiaban.

Pepe, le salió mejor que McGyver, construyendo cabañas impermeables con casi nada. Y tampoco podía faltar el número musical en la imaginación del ardiente marinero, para lucimiento de la añeja cantante.