Saturday, August 22, 2015

Pobre diablo (1940)

Siempre he preferido las películas entre más viejas mejor, porque tengo la idea de que las del principio están menos maleadas y busco en ellas un sello original, o por lo menos, algo poco visto.

Esta es una excelente comedia de enredos que involucra a Don Plácido Bueno, quien por su carácter apocado poco ha logrado en la vida y se siente derrotado. Tanto, que cuando en la cárcel se quedan sin presupuesto y los echan a todos a la calle, él se siente desamparado y perdido, sin lugar a donde ir.

Entonces acompaña a dos de sus compañeros de celda y juntos llegan a un campamento donde se hacen preparativos para la construcción de una carretera que pasará por el poblado de ''Salsipuedes'', donde quedan puras mujeres después de que los hombres emigraron todos al norte.

Allí un Pedro Armendáriz muy joven les da trabajo, alojamiento y alimentos y hace de Don PLácido su hombre de confianza. Después va al pueblito a convencer a unas solteronas para que les permitan derrumbar parte de su casa para dar paso al progreso que tiene forma de carretera, pero ellas se niegan rotundamente y cual será su sorpresa que de pronto aparece la hermosa sobrina (Manolita Saval) y en secreto empiezan a cortejarse.

Una vecina de las que nunca faltan los sorprende y corre la voz, las tías solteronas confunden a Don Plácido con el padre de su sobrina porque nunca lo conocieron y creen que viene a tratar de quitarle su herencia, el tío de la muchacha, que es un transa, divulga que la suerte de su sobrina se debe a un árbol encantado al que hay que ofrecerle bienes y alhajas para que al sentarse bajo su sombra les caiga pretendiente y es así como Blasa, Tomasa Pedraza, hermanas de Nicolasa, celebran nupcias con los amigos de Don Plácido.

Como en todo, las cosas se enredan y se desenredan a tiempo para que todos sean felices para siempre y para que Plácido, que se cree un pobre diablo, siga su camino sin rumbo fijo.