Thursday, July 02, 2015

Veronica (1972)

Ligeramente mejor producida que las de caperucita roja mexicana, pocas oportunidades tenía de ganar un oscar... pero se vale soñar!

Aquí la pequeña Verónica es una niña que parece sacada de los catálogos de muñecas de Lilí-Ledy... y además canta, lo malo, como en muchos otros musicales, es que la música de toda la película, la cante quien la cante, suena igual de monótona y eso hace que una hora parezcan tres. 

La historia da inicio en invierno, en una casita situada en medio del bosque mientras la institutriz canta al grupo de infantes que se regocijan jugando entre ellos.
Antes de irse a dormir, Verónica recibe la visita de una hada que le obsequia un morralito de jareta que más tarde se convierte en una muñeca y hasta en un cometa.

Cuando llega la primavera y salen todos a jugar al campo, Verónica es la sensación con su morral hasta que por andar forcejeando porque todos quieren volar, se les escapa y se pierde en la distancia.

Entonces la niña se topa con un luciérnago que baila coreografías de los hermanos Zavala, y que le canta hasta hacerla dormir y es cuando sueña que visita unlugar especial donde los animales bailan, cantan y se la pasan haciéndose travesuras entre ellos.

La zorra, que es bien ídem, emulando la fábula de La Fontaine, se las arregla para quitarle a un cuervo un trozo de queso. Después, cuando un gato está de pesca, va silencita y le roba, uno a uno, todos los peces de la canasta y lo deja como al chinito.

Dentro de la cabaña, Verónica juega con los ratones hasta que viene el gato y trata de comérselos y es cuando huyen en desbandada.

La película es muy bella visualmente porque las botargas de los animales no son espantosas como las del lobo y el zorrillo de caperucita, pero lo único que me fastidió fue la música.