Wednesday, July 29, 2015

Las cinco noches de Adán (1942)

La vida disipada de Don Adán Del Valle le hizo cuestionarse si valdría la pena vivirla, así que Víctor, su mayordomo, que ha seguido a detalle la pista de los cinco hijos que su patrón tiene desperdigados por el mundo, se encarga de reunirlos con el fin de que le den el cariño y al amor que nunca se han dado unos a otros.

Sus hijos, productos de sus viajes internacionales son, Pablo de Cuba, José de Egipto, Soledad de Puerto Rico, Jacinto de Argentina y Jesús de Chihuahua.

Desde ahí empiezan los enredos, sobre todo cuando la verdadera hija de Don Adán se rehúsa a visitarlo y manda en su lugar a su amiga Lola (Cortés) y ella se enamora de Chucho porque viajan en el mismo tren.
De pura coincidencia, la vecina (Guerrero de Luna), tiene tres hijas, así que hagan cuentas para que nadie se quede sin pareja.

Lo más divertido es la música, pues el Ché Reyes canta la canción del sandwich de pavo y Fernando Cortés la de las sumas que no dan, una pegajosa melodía que dice: ''dos más dos son cuatro, cuatro y cuatro dieciséis, seis y dos son ocho y ocho y ocho veintiséis''.

Chucho (Perrín) ''canta'' mientras Roberto Cañedo le presta la voz de Fernando Fernández.

En muchas de estas películas viejas he encontrado música que primero escuché en otras voces, por ejemplo, ''el apagón'', ''quien pompó'', ''la bolita que me sube y me baja'' y ahora ''los hijos de Buda''. No cabe duda de que hay quien sabe como reciclar...