Saturday, July 04, 2015

Alí Babá y los 40 ladrones (1980)

Antes de que empiecen a correr los créditos de entrada, escuchamos las palabras mágicas de ''ábrete sésamo'' y en un despliegue de fantasía, vemos como la cascada se retrae y se separan los dos muros de roca, para dejar al descubierto la flameante entrada a la cueva del tesoro.
Momentos más tarde, cuando ya han salido los ladrones, mientras cantan, realizan las más increíbles coreografías ecuestres.
Las coreografías de lucha estuvieron a cargo de Mohammed Ali, no el boxeador, se trata de su homónimo indio, que ha colaborado en numerosas producciones.

En su camino se cruza una caravana donde viaja la princesa Marjeena (izquierda) con su padre y un enorme séquito, que se ve diezmado a manos de los violentos ladrones, armados hasta con bumerangs.

El jefe de los ladrones acaba con la vida del rey y secuestra a la princesa, a quien pone en venta como esclava.

Por su parte, Fátima (derecha), quien también sufrió la pérdida de su padre a manos de los ladrones, ha jurado venganza, y se une a Alibaba (centro) para consumar su venganza ciega.
Fátima les baila a los ladrones en una pista de luces de colores igualita a la de Travolta en SATURDAY NIGHT FEVER y Marjeena baila después reflejada en múltiples espejos. Sus expresivos ojos me recuerdan mucho a los de Amparito Rivelles. 

Total, que un día de pura casualidad mientras Alibaba cortaba leña en el monte, se le va el burro y al seguirlo atestigua como los ladrones abren y cierran su cueva mágica y al verlos irse, entra en ella.

Se queda mudo al ver la cuantiosa riqueza allí atesorada y corre a contarle a su madre de su hallazgo. Alguien los escucha y apenas se aprende las palabras mágicas para entrar, pero las olvida y ya no puede salir. No, púdrete tétanos no era y él quedó allí a merced de los ladrones cuando regresaron.

Alibaba recupera a la princesa, quien después lo rescata de ser descuartizado, Fátima los ayuda hasta el último momento y colorín colorado este cuento se ha acabado.