Thursday, June 04, 2015

Okey, Mister Pancho (1981)

''Matrimonio y mortaja, del cielo baja'' dijo su abuelo a María Nicolasa, y en eso, escuchan el motor de una avioneta que sobrevuela su ranchito y poco después se estrella.

Lo caido, caido, se dijo María a sí misma cuando vió que el guero estaba vivo, y como se le calentó la plancha, pa' pronto que se lo llevó a su jacal a que se recuperara. El, que había sido forzado a llevar contrabando hasta Houston, le pide a María que regrese a la nave y le consiga una bolsita de gamuza con ''las medicinas'' de su mamá. Ah! Porque gringo gringo, pero en su delirio y hablaba muy bien el español.

En el rancho ''El cielo'' vivía Don Pedro con su nieta, acompañados por un chango a quien llamaba 'paisano'', el perico Lorenzo, el burro Filemón y Crispín, un pastorcito gorrón que nomás andaba allí bebiéndose la leche y ruñéndoles el queso cuando se descuidaban. Y ahí estaban bien, viviendo con tranquilidad e intercambiando quesos de leche de vaca contenta por enseres que les hacían falta, como jorongos, rebozos y hasta cochinitos de alcancía. Es más, el cura lángara, cuando necesitaba más de un queso, que era lo que ella sin ningún interés le obsequiaba, se los intercambiaba por indulgencias, o sea, permisos para pecar poquito sin tener que confesarse. ¡Cinco quesos por seis meses de indulgencia! ¡Así hasta yo!

Todo eso cambió con la llegada de Mister Pancho, pues aquella bolsita de gamuza que él tanto procuraba, la india María tenía ahora que llevarla a los estados unidos, y hasta clases de inglés le dió para que se defendiera. Aunque no tenía papeles, cargó hasta con el guajolote. El trayecto es toda una odisea, se le pierde el chango, le roban su guajolote, tún tún se enamora de ella pero se la vuela el gran jefe chivo loco (Don Ramón), quien aunque ya tiene 4 pieles rojas, le faltaba una mazahua. Al final la india, tonta tonta pero no tanto, descubre el asunto del contrabando y no les entrega su bolsita... La escena de la persecusión es excesivamente larga e innecesaria, por no decir que tampoco es divertida. Por lo menos María ahora tiene algo que contarles a sus nietos. Claro, si es que se casa, porque a lo lejos ya se escucha el motor de otra avioneta!

La Sra Velasco escribió el guión y hasta las canciones que se aventó.