Monday, May 11, 2015

Por mis... pistolas (1968)

Yo tenía a la Sra Isela Vega catalogada como encueratriz, por eso cuando supe que andaba codeándose con Cantinflas, que supuestamente era de ambiente familiar, me cayó gorda y no quise ver esta película durante mucho tiempo. 

Por fin la ví y no, ni la película es de las que dejan huella y hacen historia ni la Sra Vega se luce como debería.

Cantinflas es Fidencio Barrenillo, un farmacéutico despistado que vive tranquilamente en un pueblito mágico mexicano hasta que recibe como herencia unos títulos de propiedades en el viejo oeste americano.

Para llegar hasta allá deberá sortear todo tipo de inconvenientes, entre ellos unos indios y como al jefe le duele una muela y Fidencio se la saca y le da su Ponchecito de ruibarbo, se quedan como amigos.

En sus propiedades está ubicada la mina de las veladoras, que los villanos, acompañados por una cantante pocha muy parecida a Luisa Fernanda la de Garibaldi, harán hasta lo imposible por deshacerse de él y quedarse con ella, pero Fidencio localiza a sus familiares, entre ellos una prima lejana (Vega) a la que él quiere lo más cerca posible, y juntos se lanzarán a la aventura de encontrar la mina y explotarla.