Monday, May 18, 2015

Menores de edad (1951)

''Si este espécimen femenino tiene 12 años, yo soy la momia de Tutankamen o el espectro de Matusalén, pues mire usted, funcionario rielero, yo sí que tengo 12 años, pero he estudiado tanto como si tuviera 30, y según mi sabiduría introspectiva, esta fémina debe estar arañando los 21 años. A mis deducciones incontrovertibles las califican de sofísticas hipótesis. Inspector, dígale a esta bípeda que se yerga. ¿Ve usted? Por sus proporciones góticas, pudiera ser la compañera del pitecantropus erectus, orangután, o mamífero blanquicéfalo de la familia de los antropomorfos.'' -Oliverio Cervantes y Montealto.

Hacía 10 años se había estrenado en EUA THE MAJOR AND THE MINOR, donde Ginger Rogers se hacía pasar por una chamaca de 12 años porque no completaba para el boleto de tren y el de menores de edad era lo más barato.

Aquí Rosita Quintana, de 27 años, hace de una muchacha de ''21'' que se hace pasar por una niña de ''12''. Primero para concursar en la radio donde Absalón Rojas, el locutor de moda, regala a las concursantes paletas de leche de burra ''el pollino'', pero ella le roba un beso. Después, porque a su madre le conviene, pues tener como hija a una niña de esa edad la hace parecer más joven ante los ojos de su futuro marido, el quinto!! y no quiere que nada le estropee este romance.

Rosita, con sus trencitas y su vestidito, se trepa al tren, donde compra un boleto infantil de 30 pesos, pero cuando es descubierta por su compañerito de asiento, que sí tiene 12 años, corre a esconderse, precisamente al compartimento de Absa (Abel Salazar) y pasa ahí la noche. Claro, que para poder dormir, él le cuenta el cuento del gato, que estaba sentado en su sillita de palo, con su media a la francesa y su zapatito picado, recibió carta de España que si quería ser casado, con la gatita morisca de los ojos colorados. Al llegar a su destino, ella descubre que el futuro marido de su madre tiene un hijito llamado Pepito, que también tiene 12 años y que es bien mañoso. Y quien no, si esta niña está bien chichona! Lo que a la postre la convierte en el blanco de los chistes del mocoso. Que si le da angina de pecho se muere, que si toma emulsión desde que dejó el pecho, etc.

Total, que como la niña ya había pasado la noche con Absa, lo invitan a cenar y ella, que andaba de Marijuana y Sifo, corre a ponerse el suéter más entallado que encontró para exhibir todavía más su exhuberante y ebúrnea capacidad toráccica. Y se les juntó el mandado, pues llegó la novia de Absa y el chiquillo del tren, quien le confiesa a Rosita su amor y la chantajea con revelar su verdadera edad si no acepta. Cuando el cuñadito Pepito le dice que ella es demasiado alta para él, el jovencito rebuscado contesta, ''no importa, si los ángulos colaterales coinciden con el vértice, la suma de los cuadrados de los catetos es igual al cuadrado de la hipotenusa,'' o sea, que en la cama se emparejan!

Rosita Quintana, sin ser comediante, tiene en su filmografía muchas comedias románticas muy graciosas. Todas las que he visto me han gustado.