Thursday, April 30, 2015

D. O. A. (1988)

Esta la ví en Monterrey en su estreno, y recuerdo la impresión que me causó por su trama. 

Es profundamente perturbador saber que alguien morirá irremediablemente en pocas horas y que mientras le quede un aliento de vida, tratará de encontrar al culpable de su inescapable destino.

Es prácticamente idéntica a la que acabo de ver y que originalmente se exhibió en 1949, con ligeras variaciones:

Una, que aquí Cornell (Quaid) es un profesor y no un notario, y que la investigación acerca de quien es o son quienes lo assinaron, la conduce junto a Meg Ryan, y en la otra anda sólo durante toda la película.