Saturday, April 04, 2015

Canasta uruguaya (1951)


Cuando ví VUELVA EL SABADO, leí en los comentarios que era igual o más divertida CANASTA URUGUAYA, así que tuve que verla también.

Ambas son muy simpáticas.

En esta, Abel Salazar es un jugador empedernido que en una de esas pierde hasta la camisa, pero su contrincante estaba peor, pues no sólo jugó a su sobrina, sino que murió en la mesa de juego. Y como al abrirle la mano descubrieron que había ganado, ahora era cosa se entregarle las propiedades de quien perdió, a la sobrina del muerto, que era su única pariente.

Cuando llega ella a reclamar su herencia, deja bien claro que odia el juego de cartas porque siempre le ha acarreado desdicha y frustración. Por ello perdió a su padre y a su madre, y ahora, a su tío, así que no jugará contra el dueño anterior, que quiere la revancha.

Y bueno, es una comedia romántica donde el mejor papel secundario lo tiene Enrique Herrera, como el mayordomo profesional egresado de la Universidad de Londres (esquina con Polanco) y a quien la muchacha hace vestirse de mezclilla y sombrero para ordeñar a la vaca.