Wednesday, March 04, 2015

Viviré otra vez (1939)


Hace muchos años me tocó ver esta película por televisión y aunque es buena, yo de lo único que me acordaba era de un mesero afeminado que se molesta cuando le dicen una indirecta muy directa

''la vida te torció, cambiándote de cuate a cuata''

es lo que le dice la cantante mientras camina sensual entre los clientes tocándolos y haciendo después que dos de ellos se besen, al quitarse ella de enmedio.

A la casa de la familia Ledesma llegó un día el pequeño José. Alguien lo dejó a la puerta y a los padres de Consuelito y Mario les dolió el corazón al verlo y lo adoptaron como suyo.
Pasó el tiempo y Consuelito, que de niña usaba aparatos ortopédicos ahora usa silla de ruedas. Según el médico pronto podría caminar, es cosa que ella se lo proponga.

Y así será, pues el amor que ella siente por José la alienta, lo malo es que él cree estar enamorado de Esperanza, una amiga de la familia, y de ella también se ha enamorado Mario, pero nadie lo sabe. La cosa es que Mario es muy celoso de José y se ha ido convirtiendo en un hombre trasnochador y parrandero, lo que sólo empeora las cosas, pues José es trabajador y además compone música, lo que en comparación, lo hace ver mucho mejor ante los demás.

El día del cumpleaños de Consuelito, José le regala un cachorrito (para qué, digo yo, si ella no puede llevarlo a pasear ni aseará cuando el animalito ensucie las banquetas? será para darle ánimos y que camine más pronto?) y una canción. Mario pierde una gran cantidad de dinero y para reponerlo debe cometer un robo, pero José al enterarse y tratar de evitarlo, es inclupado. Su sacrificio pondrá en riesgo la vida de Consuelo, pero gracias a El Chufes (Pardavé) las cosas tendrán un feliz resultado. Menos para Mario. El chufes tiene un original juego de cartas que sólo él conoce y al que llama el ''chuqui chuqui'', y como sólo él sabe como se juega, SIEMPRE GANA, jaja!