Tuesday, March 17, 2015

¡Todos son mis hijos! (1951)

¡Todos son mis hijos!

Juanito, el poeta que vive de sueños en su mundo de ilusión 
Lalito, el mentiroso despilfarrador, que aparte de sacarle dinero a su papá y a su mamá, le saca a su novia Leda, y la muy... le da!
Anita, con su novio español que desea más ''intimidad'' y no se la dan

Es más, Eugenito, que no es hijo, pero es el marido, no canta mal las rancheras, él además de desfalcar la compañía chiclera donde trabaja, le da ese dinero a Beatricita, su amantititita (que a su vez lo engaña y se gasta ese dinero con otros hombres, jaja).
Y ahí es donde empieza lo bueno, porque al hacerle una auditoría, sale Juanito al quite y se culpa a sí mismo, para que su padre no viva estos últimos años en la cárcel.
Para pagar la enorme deuda de 40 mil pesos lo mandan al gran Petén, a extraerlo del chicozapote, trabajándolo hasta el cansancio a pesar del calor, los zancudos y el paludismo.

Ahí es donde Juanito conoce a Margarita, mientras su madre sufre la pérdida de su padre, su casa, Anita se casa pero no la invitan, Lalito se casa en secreto, total, que todos contribuyen a que su precaria salud empeore una vez que la envían al ''club'', como ese a donde va Doña Eva Mange, a compartir con personas de su edad, nadamás que aquí en lugar de ver televisión, bailar o jugar juegos de mesa, las ponían a lavar ropa, fregar pisos y todo eso que a las madres tanto les gustaba hacer en su hogar, para que se sientan como en su casa! Jaja