Saturday, March 28, 2015

Talpa (1956)

Quien sabe de que estaría enfermo Tanilo, que el agua y el aire le hacían mal. No podía ni bañarse ni respirar...

Su mujer y su madre lo cuidaban con esmero pero ninguna de las dos podía trabajar en la fragua, y si no lo hacían morirían de hambre. Entonces es cuando llega Esteban, otro hijo al que tenían mucho de no ver y se queda a ayudar en lo que pueda.

Y Juana, la esposa, seguramente impulsada por la falta de, empieza a ver en Esteban cualidades que no tiene, pues cuando él se quita la camisa para quitarse la calor, aunque tiene cuerpo de tamal borracho, ella lo ve como un Adonis. Hasta empieza a pelearlo. Y no es nada de ella, bueno, es su cuñado, pero como el perro del hortelano que ni come ni deja comer, empieza a celarlo para que no vea a otras mujeres del pueblo, al grado que él mejor decide ausentarse de nuevo, por la salud mental de todos.

Y Chona, la madre, se angustia, y puede que hasta Tanilo también porque justo cuando le diagnostican ''reumas de las malas'' y el doctor le dice que él ya no puede hacer nada al respecto, Esteban les dice que se va y las mujeres intentan llevar al enfermo al santuario a que le rece a la virgen, aunque eso esté a cuatro días de camino. Entonces a Esteban se le prende el foco y se ofrece acompañarlos, por si hay necesidad de apoyar a su hermano cuando lo necesite, o por si hay que besuquear a su cuñada cuando su hermano no los vea, lo que ocurra primero.

Total, que se les aparece el panadero con la presumida y Esperancita, quienes también iban de manda y ya con tanta gente les fue más difícil cometer adulterio...

Al final alguien se tiene que morir porque al inicio de la película vemos a Juanita visitando una tumba, y aunque Tanilo se dió una buena bailada con los matachines, sucumbió ante la mortal enfermedad, que ni han de haber sido reumas, pues de eso que yo sepa, nadie se muere. Por lo menos no tan rápido... 

Tener fe es una cosa, y otra, el sentimiento de culpa!