Monday, March 30, 2015

Kilian's Chronicle: The Magic Stone (1995)

Cuando empecé a ver esta película, el rostro de Kilian se me hizo conocido, pero fue una falsa alarma, pues a Christopher Johnson nunca antes lo había visto. Seguramente me lo recordaron esos luchadores turcos o pakistaníes de los videos de YouTube.

Sus crónicas nos las cuenta Kilian de viva voz y no son más que el cuento de Pocahontas volteado al revés.

Kilian y su hermana llegan a América como esclavos de los vikingos alrededor de 500 años antes que Colón, y aunque él es muy valioso porque es el único en la tripulación que además de saber interpretar la ''piedra mágica'' que se utiliza en la navegación en lugar de compás y sabe leer y escribir, pues fue abducido de un monasterio, es al primero que mandan a entenderse con los indios aunque no sepa nadar.
Como los indios nunca habían visto gente tan peluda, se asustan, lo que hace que uno de los vikingos intente acabar con ellos. 
Entonces se arma un gran alboroto donde muere la muchacha y Kilian huye por el bosque.
Los indios lo toman como cautivo para que se aparee con ''tortuga'', una muchacha que ya se apareó hace tres lunas pero no tuvo niños. Como en esta tribu utilizan a los cautivos para aumentar la población, él a cambio los enseña a construir botes, a leer y escribir, etc.

Aunque la apacible vida con los indios se ve interrumpida con el regreso de los vikingos, esta vez serán recibidos como se merecen. A pedradas.

Finalmente Kilian se aparea con ''turtle'' y le hace un hijito, pero él insiste en regresar a Irlanda a contarles a sus padres lo de su hermana y todo esto, así que empaca un poco de maíz ''para viaje'' y se va. Yo no sé como cree que esa frágil embarcación de carrizo y cuero aguantará cruzar todo el océano, pero eso no es lo peor, sino que su cuñadito quiere ir de polizón y uno de los vikingos también.

Por el título me imagino que se pensaban hacer más crónicas, pero quizás porque esta no resultó demasiado interesante deben haber hecho esa idea a un lado.