Tuesday, March 24, 2015

Intimidades de una cualquiera (1972)

La vida de María estaba llena de decisiones.

Trabajando para mantener a su madre enferma y su padre alcohólico, fue víctima de los abusos no sólo de algunos de sus patrones, sino también de sus hijos, pues los padres (ambos) preferían que ella los desflorara dado lo económico e higiénico que resultaba echarle el chamaco a la sirvienta, en vez de pagarle a una prostituta que a saber qué enfermedades le pegaría.

Por eso María, que además de guapa era muy inteligente se dijo a sí misma: 
-Mí misma, si ya todo mundo quiere servicio doméstico y coquelucho por el mismo precio porqué de una vez no vendes tu amor en ratitos y sacas más provecho?

Y así fue que de mucamita pasó a la camita y su primer cliente fue uno que le pagó en especie, con latas y fiambres para alimentar a sus padres. 
Cuando su ''novio'' supo que había dejado de trabajar domésticamente, le dió mucho gusto y hasta le recomendó un lugar donde pudiera prostituírse a gusto. Después él llegó y se convirtió en su padrote, lo que le duró muy poco, pues cuando María lo descubrió probando la mercancía de otras mujeres, tomó otra decisión y se dijo: Si voy a trabajar como burra para recibir el 10%, mejor me administro yo sola y me quedo con todo!!

Y así fue que empezó a irle mucho mejor y ya pudo pagarle a su madre un buen médico que la atendiera. 
Ella dice que una mujer de su clase no tiene mucho que contar, pero sí, aquí se ve que se la pasa trabaje y trabaje y sude y sude. Ya casi al final, seguramente se les terminó la historia pero les quedó un rollo de película, porque la meten encuerada a una alberca y ahí se la pasa flotando son sendos senotes por casi media hora... ni hablar!