Tuesday, March 03, 2015

Fifty shades of Grey (2015)

Como vendedor de libros usados en eBay tuve estas novelas en mis manos pero nunca se me antojó leerlas. ¿A qué horas? 
De todas formas tuve que ver la película para que la comentáramos, pues además del asunto del sadomasoquismo y demás filias sexuales, toca indirectamente otros puntos interesantes, como lo es el plagio.

En alguna época de los años 90s, la Sra Sonia Garza Rapport, se vió envuelta en un escándalo en Monterrey debido a un supuesto plagio de un libro que ella aseguraba había escrito de su propia inspiración. 
Poco tiempo después supe de Kaavya Viswanathan, una chica a quien se le acusaba de lo mismo. El mundo debe estar lleno de plagiarios, pero estos casos causaron revuelo.

Bueno, pues ahora resulta que la novela en la que se basó esta película, está inspirada en los personajes de TWILIGHT, pues la escritora E.L. James la escribió tomando como base la obra de Stephanie Meyer, quien por cierto ha declarado que no piensa ver la película, pero del asunto del plagio (adjudicación de lenguaje, personajes, ideas y expresiones) no ha dicho nada.
En la música, las melodías tienen que tener cierta cantidad de octavas o acordes parecidos para que una demanda proceda, pero entonces, si yo leo un libro y escribo otro basado en él, después digo que es fan-fiction (trabajo basado en obras ya existentes y supuestamente escritas sólo para fans de la obra original y sin fines de lucro), no pasa nada?

Yo opino que esto dejó de ser ''fan fiction'' cuando aún y que se cambió el nombre de los personajes y sus expresiones y se le agregó el sexo explícito, se conservó la idea. Además se comercializó la obra terminada (más de 100 millones de libros a la fecha), y ahora no sólo forma parte de una trilogía, sino que de todos los libros se harán películas. 

Esta película, que contiene todos los elementos de TWILIGHT con la variación de las filias sexuales, no deja de ser una historia de las que escribía la Sra Bárbara Cartland adaptada a tiempos modernos para las mamás modernas que gustan de la pornografía, donde se cambió a Fabio, el príncipe azul, por un millonario mañoso al que le gusta la violencia sexual. Y bueno, si Lars von Trier se está haciendo rico con sus películas de sexo explícito, porqué no empezar con una que navegue entre dos aguas para que pueda recibir una clasificación que permita verla a los adolescentes también? Es el mercado que deja más dinero!

Aquí el vampiro es Christian Grey, un millonario que disfruta haciendo el sexo ''duro'' con mujeres sumisas que se dejen vendar, amordazar, esposar, latigar, recibir cera caliente (o hielos) en el cuerpo y otras cosas. Bella es Anastasia Steel, una virgen de Georgia y el lobito del triángulo es un compañero de Anastasia.

Cuando se conocen, para él ella es la sumisa número 16 en su vida y significa un reto por lo recatada que se ve, y para ella él abre un mundo nuevo de posibilidades, además del enorme arsenal de artefactos y juguetes sexuales que él tiene en un enorme calabozo donde también cuelga un columpio. A cambio de dejarse hacer de todo, ella recibirá un auto de lujo y un jugoso cheque pero además, jamás deberá hablar de sus favores sexuales, según está estipulado en el contrato, tanto en el sexual como en el de secrecía. 
A ver como explican cuando ella llegue al hospital con un envase de coca-cola en el recto. En fin, la cosa es que esa relación causa que él empíece a interesarse en el sexo insípido y rutinario de las personas normales y que a ella le empiece a gustar que la amarren y abusen de ella por donde sea con su consentimiento, por supuesto. Las palabra de seguridad es ''rojo'' y al decirla, él supuestamente dejará de hacerle eso que a ella en ese momento le molesta. Tanto pedo en la lucha por la igualdad y contra la violencia doméstica para que ahora salgan con que sí quieren ser empinadas para que las golpeen! ¿Quién las entiende?

Recuerdo la polémica que causó 9 SEMANAS Y MEDIA tras su estreno y lo que se deben haber disparado las ventas de miércoles de frutas y verduras en Soriana, porque según he oído, ahora también hay una gran demanda por dildos, látigos, dilatadores anales y demás accesorios. Una película indudablemente mejor que trata de algo parecido, la sumisión y el dominio, es SECRETARIA, y en su tiempo, a nadie le motivó a explorar sus fantasías sexuales.

Acepto que en asuntos donde intervengan un pene y una vagina existe placer, pero... un brazo? Qué onda con eso del fisting vaginal/anal? Aunque esto sea más sicológico que físico, la mujer no creo que esté disfrutando con un puño y parte del brazo dentro de ella, y el hombre? ¿Deveras tiene el brazo las terminaciones nerviosas como para darle un orgasmo a quien se lo introduzca hasta el codo a alguien? O es nomás por sentir dominio y superioridad sobre la persona receptora? ¿Deveras es esto lo que las mujeres desean secretamente? ¿Cómo le dijo una vez Carmelita Salinas a Belinda? ¡Ah sí, boquetona!