Monday, March 16, 2015

Cruz de amor (1970)

''Cuando la olla de mole es grande, hasta las gatas se embarran los bigotes''

Este es un excelente ejemplo de como eran las madres en los tiempos de Don Manuel Canseco Noriega.

Las del tipo de Doña Cruz y las del tipo de Doña Delfina.
O sea, las que construyen su vida en base a una mentira que sabe no permanecerá oculta para siempre con la excusa de que ''lo hacen por tu bien'' y las que mutilan la vida de sus hijos alejándolos de la realidad porque también ''lo hacen por tu bien''.

Doña Cruz (Derbez) no ha pasado ni un día completo con su hija Marisol desde hace 15 años, pues la mandó a internar al Colegio Femenino. Como es sirvienta de confianza y gana muchísimo dinero (que se gasta en el Colegio carísimo de su hija ingrata), tampoco tiene tiempo, pues hasta sus domingos por la tarde, que son sus días de descanso, los tiene que pasar cuidando a la hija de Doña Delfina, pues padece de los nervios y le dan unos ataques epilépticos horribles que la dejan desmadejada cada vez que le dan.

Quien sabe que tan grande sería la casa donde trabajaba, que a Doña Cruz le llevaba casi media hora para llegar de la cocina a la habitación de Inés.

Y en un juego del destino, Marcos, hijo también de Doña Delfina, se enamora de Marisol, y qué tan grande será la casa que cuando ella acude a conocer a la mamá de su novio, tampoco se encuentra con la suya!!