Saturday, March 14, 2015

Bachchan (2013)

Si Luis Felipe Tovar hiciera una película para Tarantino, sería esta. 

Nos cuentan media hora en dos horas y media. Bueno, en esa media hora hay un flashback que dura dos, pero eso no lo especifican. Los visuales son espectaculares y los números musicales, presentados cada media hora, unos sin mucha gracia y otros con ritmos afrocubanos muy pegajosos.

Bahrat, a quien llaman aquí ''angry young man'' porque reacciona a las agresiones con todavía más violencia, huye de la policía a través de camiones llenos de cajas de pepsi y garrafones de agua de 20 litros y cuando lo pescan, dicen que nos remontaremos media hora en la historia para saber porqué lo perseguían, pero de allí nos mandan todavía más atrás, cuando unos hombres sin escrúpulos hacían negocios turbios vendiendo tierras contaminadas de arsénico y eso no era lo peor, sino que lo hacían a la brava, atacando a la gente y forzándolas (como hicieron con los Johnson & Johnson), para después construir condominios altísimos para gente bien.

Después del asesinato de su novia es enviado a un manicomio, pero de ahí se escapa con un sólo deseo en la sangre: venganza ciega.

Ahora me entero de que además de Bollywood, otra región de India tiene su propia industria, denominada Tollywood, porque sus películas son rodadas en otro de sus miles de dialectos.

Lo que no sé es el significado de los adornos en el rostro, pues además del lunar rojo que portan algunas mujeres en la frente, hay quienes traen una raya vertical roja, una rayita horizontal roja, un punto rojo, un puntito negro muy pequeño, cuatro puntitos negros que forman un rombo, una rayita roja con punto amarillo, un circulito rojo con otro amarillo más pequeño dentro (idéntico a uno que traen en la base del cuello, pero más grande), tres rayas blancas, etc.

Aquí nadie fuma, pero también cuando alguien bebe, anuncian lo nocivo que es el hábito del alcohol.