Friday, March 11, 2016

A la mala (2015)

Me causaba mucha curiosidad ver esta película por lo mucho y lo bien que había escuchado de ella.

Y sí, Pati Chapoy tuvo que decir que era excelente porque su hijo compuso la banda musical (junto a Billy Méndez).
Todos en VENTANEANDO tuvieron que decir que les había gustado porque si no perdían la chamba.
Todos en HOY tuvieron que decir lo mismo porque allí estuvo Aislinn promocionándola.
Eugenio Derbez también lo hizo porque ahí trabaja su hija (y él, aunque brevemente).

Y no importa si el ''romance'' entre Aislinn Derbez y Mauricio Ochmann sea cierto o no, la verdad es que la película no es lo buena que quieren hacernos creen...

Es mona pero no hace ni reír ni llorar.

Yo ya había visto algo parecido en la desafortunada EL HOMBRE PERFECTO, y aquí nos cuentan la historia de María Laura Medina, apodada ''Mala'', quien obligada por las circunstancias pues es actriz y no tiene suerte encontrando trabajo, se ha dedicado a conquistar a novios, ex-novios y maridos de quienes la contraten, para demostrar lo cabrones que son los hombres, que como son animales, pues sólo piensan en llevarse a la cama a todas las mujeres que se les acerquen. Yo no sé porqué no consigue trabajo, si como actriz es excelente y a todos los hombres a quienes se acerca, conquista y deja al descubierto. Y bueno, para que haya película y dure hora y media, ella se enamorará de uno de ellos, quien la rechazará cuando descubra cuales eran sus planes originalmente, renunciará al trabajo que toda su vida ha deseado y antes de que él parta al extranjero para siempre, ella deberá alcanzarlo y rogarle su perdón, cantando una canción de timbiriche.

Al final todos los hombres son iguales, menos Santiago, que dentro de la coraza machista, guarda gran admiración por Rachmaninoff y por Julio Verne, toca el piano y además de ser el tequilero más exitoso, construye una escuela de música para niños de pocos recursos. Por eso, si lo deja ir, donde más podría encontrar a otro como él, verdad?

Total, que la película no es la gran cosa, pues además de los comerciales que se aventaron, lo más divertido es el mesero metiche del restaurante y les falló cuando los niños de la orquesta no entran al quite cuando Mala intenta cantar para demostrar su amor a Santi.