Friday, February 26, 2016

Repeat after me (2015)

Un martes por la noche, después de FRESH OUT OF THE BOAT y en medio de preparame unas hamburguesas, dejé la televisión en el mismo canal porque tenía las manos en el tazón y no quise interrumpir mi tarea. Entonces ví REPEAT AFTER ME, una cosa grotesca y horrorosa que inventaron nadamás para rellenar ese espacio en lo que empieza la AGENTE CARTER.

Yo no sé que le habrán dado a la audiencia porque estaban desmorecidos de la risa y aplaude y aplaude, cuando el programa no es divertido.

Una comediante, dice lo que otro actor o actriz deberá repetir a personas dizque inocentes que no saben que están siendo filmadas. Lo que la comediante cree es gracioso, incluyendo cosas de la vida personal de quien está repitiendo las frases, se las dice a su audífono. Eso no es lo malo, sino que nosotros tenemos que escuchar a la comediante y después al actor diciendo exactamente lo mismo, cuando podríamos ahorrarnos tiempo si escucháramos solamente al actor, al fin y al cabo ya sabemos porqué lo está diciendo, no? Porque se lo están dictando al oído.

Total, que después de descubrirse con la persona incauta, los invitan a pasar al foro y ahí les aplauden y todo. ¿Y a que horas firman la responsiva para poder salir al aire? Digo, porque me imagino que después de la broma, no todos querrán salir en la tele... o sí?

En el primer episodio invitaron a Randy Jackson (quien hizo alusión a su pene durante todo el sketch), una de las niñas de MODERN FAMILY se estuvo burlando del idioma francés con una supuesta maestra y otro hombre hizo algunas payasadas con una niñera.
Para el segundo episodio invitaron a Justin Bieber, a Kristen Bell y a Michael Bolton, quien al parecer ya hace cualquier cosa con tal de salir en la tele a ver quien se acuerda de él.
Porque eso es otra cosa, que a los invitados siempre los hacen decir que son ellos y humillarse de cualquier manera diciendo cosas que en la vida real no creo que se atrevieran a decir. Pero bueno, de algo se tienen que pagar las cuentas y que mejor que haciendo el ridículo, que triste!