Thursday, February 19, 2015

En la cama (2005)

Muchas personas se preguntan que es lo que hacen dos lesbianas en la cama, y ellas tienen un chiste que dice que hacen lo que todo el mundo, ahí leen, ven televisión, fuman, comen pizza, etc. 

En la cama yo apenas duermo.

Esta pareja, Daniela y Bruno, además de su sesión a tres caídas con intervalos para reponerse, hacen mucho más que lo que han venido a hacer. Hablan, conversan, se conocen.
Y yo no creo que eso haya sucedido porque ellos quisieran, pero como tenían que esperar entre un encuentro sexual y el siguiente, pues algo tenían que hacer, además de fumar, digo...

Y entonces ella le dice que tiene un libro donde describen a las personas según su nombre, pero él no se llama Claudio. Se les rompe un condón y hablan de la paternidad y del aborto, alguien la llama a ella por teléfono y hablan de la muerte y del más allá. Alguien le llama a él y hablan del terror a los hospitales y/o a las enfermedades largas y dolorosas, hablan de Dios, de las compras del super, en lo más sabroso a él se el escapa el nombre de Patricia y ella salta como un resorte reclamándole y exigiéndole saber quien es ella pues lo considera una falta de respeto traer a una tercera persona a la relación, aunque sólo sea de nombre, y aunque la relación sólo sea sexual. 

Al final, un acostón los une más íntimamente que el sexo mismo, al grado que después de una hora ya no quieren saber nada uno del otro pues según sus propias palabras, no fueron, no son y nunca serán nada.

A mí lo único que me incomodó no fueron los gemidos que más alto se escuchaban cada vez que la lavadora terminaban su ciclo de enjuague, sino el fleco mordido de burro chiquito de la actriz, pues por más que me digan que es el último grito de la moda capilar, es muy incómodo de ver...