Sunday, February 15, 2015

Bienvenida al clan (2000)

Seguimos festejando a la cumpleañera de hoy con esta doble función, presentando otro bodrio ''basado'' en su vida: 

BIENVENIDA AL CLAN, donde de nuevo cuentan lo que les da la gana con los personajes que les da la gana y con unas canciones desconocidas que no vienen al caso. 

Para proteger a los inocentes, o mejor dicho, para evitar demandas de difamación, uso no autorizado de música y cosas desas, aquí la estrella principal del pelo suelto se llama Milena (Mireya Gerónimo) y Sergio Andrade es Humberto Nava (Manuel Ojeda). 
Aleishaí (Dulce María), quien sabe quien será de entre Aline y Karina, pues esta es la historia vista desde el punto de vista de la madre alcahueta (Isaura Espinoza) que fue y se las aventó para que se la, hicieran famosa...

Y la trama la escribió Carlos Franco dedicada a la amplia plenitud de Claudia, basada en quien sabe qué pues cuenta de esta joven a quien llaman Aleishaí, quien en contra de su voluntad va a dar al clan porque su madre, además de alcahueta, desea que sea artista y una vez dentro le es imposible salirse y se ve forzada a prostituirse y ser testigo de como todas las demás alumnas del clan, parían y parían para quedarse con las niñas y dar a los varoncitos en adopción. Justo como en una granja de perritos!

Después de un año de no saber nada de ella, la madre va y reporta el secuestro a la policía, pero para entonces ya es demasiado tarde. Cuando Aleshaí se quejaba de lo que sufría, ella la ignoraba considerándola una mitómana y una quejumbrosa (es por tu bien, mijita, acuérdate que vas a ser famosa). Cuando por fin la madre va a denunciar el caso, quienes la atienden son FANS DE LA TREVI y no le creen nada de lo que ella les cuenta. Aleishaí se hace muy amiga de uno de sus ''clientes'' y su madre se hace socia de Andrade. Entonces la chamaca se embaraza del viejito, y como ahí les tienen contadas las toallas sanitarias, al ver que ella no ha usado ni una en varios meses, la mandan a hacerle un aborto. Así cualquiera se harta y es cuando Aleishaí se escapa con el viejito quien la trata como reina y pues ya con las trompas amarradas, a darle que es mole de olla y sin preocuparse por pañales que lavar.

Poniendo las cosas en la balanza, así ni yo regresaba a mi casa!! Mucho menos al clan, donde se quedaron todas como en línea de fábrica Ford, embarazándose, pariendo y deshaciéndose de los bebés en un ciclo sin fin.