Tuesday, February 24, 2015

Ancient mysteries: The aztecs (2006)

20, 60 u 80 mil sacrificios en un sólo día!!
Ni en ocasiones especiales!

Exageraciones de los españoles, que no contentos con llegar y acabar con los indígenas accidentalmente y a propósito, se pusieron a escribir mentiras acerca de ellos.

Porque mira, haciendo cuentas, de los 10 millones de súbditos en todo México y parte de Centroamérica que tenían, si suponemos que bajita la mano y para que rinda, sacrificaban 20 mil personas al día, en año y medio se las habrían terminado. Además, se habla de 19 templos. Digamos que en cada templo sacrificaban mil, y en 24 horas, tocaría más de 40 por hora. Y tenía que haber un protocolo, no era nadamás de ir abriendo pechos en serie, me imagino que existían rituales, oraciones y danzas que se llevaban a cabo previas al sacrificio, no? ¿Una persona por minuto? Ni en las granjas de Kentucky Fried Chicken!!

Ya sea que los aztecas hayan sido descendientes de los moros o que hayan salido de las entrañas de la tierra a través de las 7 cuevas, el caso es que en el año 1116 salen de Aztlán hacia Tenochtitlán, tras haber recibido el mensaje que los dioses dieron al sacerdote.

Como eran un pueblo orientado hacia la guerra, desde pequeños aprendían el arte de la lucha, pues la cosa era que ellos no mataban al enemigo, sino que lo capturaban para ofrecerlos en sacrificio, algo que era altamente honorable. De acuerdo a sus creencias religiosas, era preferible morir en sacrificio a hacerlo en el campo de batalla.

Su calendario les permitía saber exactamente cuando sembrar y también contaban con más de 100 remedios de herbolaria en sus manuscritos.

Cada 52 años se celebraba la ceremonia del fuego nuevo, en la cual después del sacrificio a la medianoche, se intentaba encender fuego en la cavidad toráccica de la ofrenda, y se creía que si no encendía se les venía el mundo encima porque los dioses se transformarían en monstruos y acabarían con ellos, pero si funcionaba, tendrían otros 52 años de buen augurio. Y esas creencias fueron su perdidión, pues a la llegada de Cortés, ''Motecazuma'' lo confunde con el dios barbado anunciado en su profecía y le abre las puertas del reino.

Junto con ellos llegó la Virgen de Guadalupe, pero esa es otra historia.