Sunday, January 11, 2015

The internet's own boy (2014)

''Utilizó su mente prodigiosa y sus habilidades como programador y técnico en informática no para enriquecerse, sino para hacer del internet y del mundo un lugar mejor y más justo'' 
Familia Swartz 

 El día de hoy se conmemora el segundo aniversario de la muerte de Aaron Swartz. Habría cumplido 28 años, pero prefirió suicidarse a pasar los siguientes 35 años de su vida encerrado en una prisión por algo de lo que lo acusaban injustamente.

En este documental Brian Knappenberger, la familia Swartz y muchas personas que lo conocieron, hablan de su vida y sus logros como persona y como activista.

Su lucha para que la información requerida por estudiantes fuera libre de costo (las instituciones educativas han pagado previamente para tener acceso a dichos archivos) y para que documentos supuestamente de libre acceso al público por los que departamentos gubernamentales cobran una cuota, lo impulsó a crear una cuenta fantasma de internet para bajar todos los documentos posibles (más de 4 millones) y estudiarlos para comprobar si el gobierno era lo transparente e íntegro que se creía o era necesario promover un cambio, lo que causó que el FBI lo persiguiera y condenara de una manera que muchas personas consideran exagerada e injusta. Como que el delito no era equivalente para tal castigo. Aaron fue, sencillamente, un chivo expiatorio producto del miedo del sistema gubernamental de que si dejaban pasar esto, más adelante se suscitaran otros casos parecidos o peores y no supieran cómo solucionarlos.

El mundo perdió un activista cuya inteligencia y creatividad pudo haber revolucionado el mundo de la informática y cambiado el rumbo político del país. Yo sólo espero que su pérdida sirva de experiencia para que en un futuro la historia no se repita. El plantó la semilla y ha empezado a dar frutos, pues Jack Andraka, un estudiante de 14 años, gracias a que los documentos ahora pueden ser accesados con más facilidad, ha creado una prueba para detectar el cáncer de páncreas cuando aún sea posible controlarlo y eso, sí es una buena noticia!
Aaron Swartz pensaba que la información es poder y Edward Snowden continuó la tarea mientras pudo, si hay cosas que tienen que saberse, que se sepan!