Friday, January 16, 2015

Charro a la fuerza (1948)

En las películas mexicanas de los años 40s, muchos matrimonios eran de conveniencia, pues siempre había un testamento, que especificaba que dos personas que recibirían una herencia tenían que casarse se conocieran, gustaran, enamoraran o no. De no hacerlo así, no recibían nada ninguno de los dos, porque aunque a ambos les decían que si no aceptaban el otro sería el heredero absoluto de tocho morocho, seguramente a ambos les decían lo mismo así que si ninguno firmaba, la fortuna iría a parar a alguna obra de caridad, ja!

Después tenemos el asunto de los herederos, quienes por una cosa u otra cambiaban de papel con alguien para ver si les convenía la pareja propuesta o no, etc.

En CARTAS MARCADAS, CUANDO QUIERE UN MEXICANO y por ende DONDE LAS DAN LAS TOMAN, vimos historias parecidas, es más, hasta en YO QUIERO SER HOMBRE, Alma Rosa Aguirre cambia de apariencia para burlar a Abel Salazar.

Aunque la historia suene repetitiva, aquí son tres contra tres y Consuelo Guerrero de Luna, cuyo personaje dice tener 28 años, tiene los mejores diálogos.

En 1944 Enrique Huthoff y Paulino Masip colaboraron en el guión de Cuando quiere un mexicano, y lo reciclaron en 1957 para Donde las dan las toman. En 1948 María de los Angeles Vayreda escribió Charro a la fuerza y en 1950 la pareja de los Alcoriza escribieron Yo quiero ser hombre. ¿Alguien recuerda más de estas historias engarzadas?