Saturday, January 03, 2015

A fighting man (2014)

La mamá del boxeador no creía en Dios. Por muchas razones, quizás porque siempre que ella lo necesitaba él no estaba allí. De joven sufrió maltrato doméstico y ahora le quedan seis meses de vida. Cuando el sacerdote habla con ella acerca de su hijo, quien a su edad ya no debería seguir boxeando, ella le dice este haikú del monaguillo:

Altar boy, altar boy
you naughty little beast
you fill your ass 
with broken glass
and circumsized the priest

Me pareció muy ingenioso y como traducido no rima, lo anoté tal y como lo escuché.

Este boxeador, a quien llaman el ''marinero'', jamás ha perdido una pelea. Lleva 63 invicto. Está retirado, pero como su madre está enferma, alguien trata de convencerlo de pelear una última vez con un jovencito apodado ''Rey Salomón'', quien a su vez tiene una madre adicta y una novia adolescente embarazada. Los dos están allí por el dinero.

Y mientras pasan los rounds, 1, 2, 3, nos van contando sus historias. 4, 5, 6. 
Los dos son tan orgullosos y ninguno quiere caer vencido frente al otro que aunque ya sus rostros sean unas pulpas de masa sanguinolenta siguen y siguen como el conejito de energizer, 7, 8, 9, 10, peleando...

Con lo fácil que sería dejarse caer e ir a cobrar el cheque, verdad?