Sunday, December 21, 2014

Yes, Virginia (2009)

Hace algunas navidades empecé a ver este comercial de Macy's pero no sabía que era lo que había tras él. Me gustaron mucho los monitos y después descubrí que Macy's lo había hecho en colaboración con la Fundación Make-a-wish y que en los buzones que colocaron en las tiendas, donarían 1 dólar por cada carta a Santa que encontraran. Tuvo tanto éxito la campaña recaudando más de 1 millón en su primer temporada, que repitieron. Ese comercial estaba basado en una animación basada en la historia real de Virginia O'Hanlon, quien en 1895 se preguntó si en realidad existía el simpático gordito y mandó su carta a un periódico para que investigaran. Después de todo, si aparece impreso es verdad, no?

En la caricatura de 1974 Virginia pregunta a su maestra, a sus amiguitos, al papelero, a sus padres, manda la carta al periódico, donde no le prestan atención, pero gracias a su persistencia, después aparece publicada, con lo que les demuestra a todos en lo que ella siempre tuvo fé.

Después del comercial, Macy's hizo esta segunda animación y sí, Virginia, sí existe Santa Claus, porque ayer, después de recibir mi pantalla gigante y conectarla a la antena, me llamó Gerardo por teléfono para decirme que Univisión pasaría la caricatura minutos más tarde y me puse a verla. Además, ya quedamos de ir al cine a ver INTO THE WOODS cuando regrese de celebrar la navidad en Piedras Negras con sus hermanos.

Como gracias a Dios este fue un buen año para mí, ahora sí me pasó lo que a Virginia, pues Santa me trajo una tele de 50'', un reloj pulsera y unos guardapedos de esos de una sola pieza, pues en invierno, lo que más me molesta, es que se me engarruñe la playera y se me descubra la espalda. Pude haber usado seguros para sujetar la playera con los pants, pero me dió miedo que se abrieran durante alguna de mis mil vueltas y me fuera a perforar el intestino...

Total, que aquí encontré las voces de Don Francisco en un personaje llamado adivinen como, sí, FRANCISCO!! También trabajó Ernesto Laguardia y Giselle Blondet, entre otros.

Aquí Virginia se sigue preguntando sobre la exitencia de Santa, hay una niñita más grande que la molesta diciéndole que no existe, en lugar del papelerito ponen a un Santa desaliñado de esos que con una campanita piden donaciones en una cubeta que a saber si después se utilizarán para los niños y no en una caguama y unos nachos, pero más tarde es él mismo quien va a reclamarle a Don Francisco que publique la carta. Al dueño del periódico se le ablanda el corazón y aparece la editorial donde aseguran que sí, que sí existe Santa Claus y ya con el papelito en la mano, Virginia podrá dormir feliz...