Tuesday, December 30, 2014

No hay cruces en el mar (1968)

No cabe duda que quienes se encargan de elegir repartos, hacen en ocasiones muy buen trabajo.
Empecé a ver esta película sin saber nada de ella y me interesó porque empezó a transcurrir sin diálogos. Como era el mar me acordé de LA ISLA DESIERTA y al cabo de un rato veo que Jaime Fernández saca de una barca a una niña y me dije:
Nomás falta que de grande sea Meche Carreño. Y sí fue!!

Pronto empezaron a correr los créditos y apareció su nombre. La chiquita sí se le parecía...

Esta es la historia:
A Pedro el mudo el mar le había robado hasta el habla, y un día le trae una sorpresa.