Tuesday, November 18, 2014

Wind chill (2007)

Esta muchacha deseaba pasar la navidad en casa con sus padres, así que después de presentar el examen, se las arregla para conseguir un aventón, pues no tiene auto, no quiere volar y su amiga no quiere que use el autobús.

Entonces acepta viajar con un compañero de universidad al que no conoce, pero que supuestamente va en la misma dirección.

Una vez dentro del destartalado automóvil, empiezan a platicar y conocerse, y allí se van aclarando muchas cosas de los dos. El joven, que en realidad no es quien dice ser ni vivir donde había dicho, toma por atajo la carretera 606 ignorando que es por allí donde transita el auto fantasma del que cuenta una leyenda que él no conoce.

Ellos, desde adentro del congelado automóvil al que no le funcionan bien ni puertas ni ventanas, ven las luces de otro auto que viene en sentido contrario y que aunque muy cerca uno del otro, no se quita de enmedio del camino, por lo que al tratar de impactarse, van a dar a la cuneta. Eso lastima gravemente al muchacho (que no se lo confiesa a ella y se hace el fuerte) y avería al auto, por lo que poco a poco se queda sin combustible.

En una de esas, la muchacha ve pasar por allí unas sombras fantasmagóricas y las sigue, pero ellas continúan imperturbables, como si no escucharan a sus gritos.

En su delirio, el joven tiene una pesadilla que involucra a un policía violador que asesinaba gente en este desolado paraje, y a unos sacerdotes que por aquí tenían su sacristía para dar los santos óleos a quienes los necesitaran. Pronto la muchacha sufrirá también del mismo mal, pues se convulsiona y hasta parece que está siendo poseída por los espíritus de quienes aquí han perdido la vida.

Al ver que cerca de ellos está un poste de teléfonos, rápidamente saca un teléfono de pared que llevaba el muchacho entre sus cosas, sube y lo conecta a la cajita para pedir auxilio al 911, pero es tal la interferencia, que al final no sabe a ciencia cierta si la operadora logró escucharla o no.

Yo no sabía si después de toda la angustia y sufrimiento me saldrían con que todo había sido un sueño, o si en realidad esto estaba pasando.