Sunday, November 16, 2014

Snow white (1987)

Con una música como de Vangelis y algunas canciones, nos cuentan la historia de todos conocida, con una ligera variación.

Tras la muerte de su madre, la reina, el padre de Blanca Nieves se casa con alguien a quien llaman la ''Reina Maléfica'', interpretada magistralmente por Diana Rigg.

Ella es la feliz poseedora de un gran espejo mágico que tiene en su marco cinco rostros, que son los que responden a la reina cuando ella les hace preguntas.

La más recurrente es la de verificar si ella sigue siendo la más bella de todas, a lo que sin variar el espejo responde que no, que la más bella es Blanca Nieves.

Entonces la Reina Maléfica se manda deshacer de ella siendo apenas una niña, pidiendo el hígado como prueba, el cazador la salva y ella va a dar a la cabaña de los siete enanitos, donde prueba de su comida, prueba sus camas y por fin se duerme en la única en la que cabe, la de Liddy. Los otros enanos son Biddy, Giddy, Fiddy, Diddy, Kiddy e Iddy.

La reina pregunta repetidamente al espejo y tras la primer respuesta negativa se disfraza de gitana vendedora de lencería y al apretarle el corsé, Blanca Nieves se queda sin aliento y desfallece. Pero llegan los enanitos y con las tijeras cortan el lazo y le quitan el corset, al hacerlo, despierta.

En el segundo intento, la reina se disfraza de china venderora de cachirules y peines y al encajarle la peineta en la cabeza, Blanca Nieves cae al suelo desfallecida. Llegan los enanos y le quitan la peineta.

La tercera es la vencida y ahora la malvada reina se disfraza de anciana y llega hasta la cabaña a ofrecerle una manzana. La parte por la mitad, le ofrece, Blanca Nieves come un pedazo y cae al suelo como muerta.

Ahora sí los enanos no saben como revivirla, así que es hasta que llega el príncipe encantado, o azul, y le da su primer beso de amor es que ella despierta.

Molestísima, y quien no?, la reina rompe el espejo y corre a la boda de Blanca Nieves, pero lo que no sabe es que mientras el espejo cae al suelo hecho añicos, ella también se va desintegrando y ya nadamás alcanza a ver a la bella muchacha diciendo que sí al sacerdote, y queda convertida en polvo... y colorín colorado, este cuento se ha acabado.