Friday, November 28, 2014

Dos pesos dejada (1949)

Doña Prudencia (García), ignorando por completo su nombre, no era nada dejada de los demás, y caía en las más intensas provocaciones sin importar que en ello dejara los ahorros de su vida.
Esa era un arma de doble filo, pues Fermín la usaba para evitar ningún compromiso con Lupita, su hija, de quien quería burlarse después de obtener lo que muchos hombres buscan en una mujer, placer sin compromisos...
Pero como Doña Prudencia alguna vez fue joven y también tuvo 20 años, habla con Lupita y le cuenta su historia, con el ánimo de evitar de perpetuar las cosas.
Con la ayuda del cura del pueblo, Doña Prudencia por fin accede a hablar con Fermín, quien se sorprende de ver lo prudente que es ahora su futura suegra (aunque ella se esté mordiendo un huevo) y de pasada le endilga a Don Gabino Pringoso (Pardavé), un hombre que vive en la calle no porque ésta sea más confortable que un cuarto de renta, sino porque allí nadie le dice cuando tiene que bañarse ni que lavarse los dientes.

En casa de Doña Prudencia será diferente, pues ella, como no puede hacer nada contra Fermín con tal de no alejarlo de Lupita, aprovechará a Don Gabino, y la venganza es dulce!!

Una mujer de un rostro más exótico que Katy Jurado (imagínense) y que a mí me recordó mucho a Amalia Mendoza, aquí hace el paper de la ''Risaranda'', y canta una versión diferente de ''Flor de Azalea''.