Friday, October 17, 2014

No te engañes corazón (1937)


Por fin se me hizo ver la obra donde aparece el personaje de Cantinflas por primera vez aunque sea sólo un poquito.

No estoy seguro si en verdad sea la película que lo convirtió en estrella, porque por alguna parte tenía que empezar, pero bueno, gracias a ella siguió trabajando en pequeñas participaciones y en sus cortometrajes, donde sí era el estelar, y en donde se coló AHI ESTA EL DETALLE, donde demostró que sí podía llevar el peso de la película en sus hombros.

Aquí la historia le pertenece a Don Bonifacio Bonafé, bonachón por partida doble casi rayando en lo ''pen...'', sin ánimo de ofender.
En su trabajo abusaban de él, en su casa abusaban de él, en la calle abusaban de él, y solamente su amigo Goyo era quien le daba su lugar.

Su enfermedad provoca un malentendido que lo incriminará en un fraude, pero gracias a que él, después de creer estar al borde de la muerte, se faja los pantalones, es que sale adelante. Al final, siempre triunfa el bien (en el cine, porque en la vida real, lo dudo).

El caso es que aquí anda Cantinflas con Don Catarino (Pirrín) y como no tienen en que caerse muertos buscan la forma de hacerse de dinero sin mucho esfuerzo. Don Catarino extorsiona a una mujer que desea ser cantante de ópera sin tener buena voz, como aquella señora Florence Foster-Jenkins, y Cantinflas es invitado por Don Bonifacio a libar las espumosas bebidas.
Es todo.
Ah! Y Doña Sara García como nunca la había visto de tan joven y delgada!