Sunday, October 19, 2014

Ni sangre ni arena (1941)

''-¿Es cierto que en Estados Unidos mandan las mujeres?
- Allá y en todas partes!!''

Con todo este asunto de la nueva película biográfica del mimo monomónimo mexicano, Cantinflas, me he propuesto ver las películas de su filmografía que aún no he visto.

Porque a mí me gustan más las que hizo antes de LA VUELTA AL MUNDO, que se dividen en las que muestran a Cantinflas con su apariencia característica y las que lo muestran con otros uniformes, pero conservando su peculiar forma de hablar, que es según mi opinión, lo que lo hace mayormente disfrutable.

Las que hizo después de los 60s ya no se me hacen tan graciosas, no se si sea porque son a color o porque él ya se ve viejo.

Este es su sexto largometraje, su segundo protagónico y además hace doble papel. Para mí que tengo EL SIETE MACHOS como una de mis favoritas, también la disfruté bastante.

Cantinflas trata de ganarse la vida vendiendo puros pero no vende nada, sólo se mete en líos.
Manolete es un torero muy famoso que curiosamente se parece bastante a Cantinflas, quien aunque seguramente ya ha visto su foto en los carteles, nunca se ha percatado de la similitud. 

Sus vidas se cruzan cuando Cantinflas se cuela a la plaza de toros y accidentalmente recibe el capote y la montera y por lo mismo es confundido con él. Después encuentra un bolso con 70 pesos que dada su honestidad decide devolver a su dueña, a quien su padre desea casar con Frank (Armendáriz), un grandote que ha estudiado en EUA y se cuida bastante porque juega beisbol.
La muchacha ama secretamente al torero, pues lo considera mucho más macho que el otro que ya no toma, no se desvela y no hace nada que le perjudique su físico y su salud.

Cuando Cantinflas llega a la Hacienda donde vive la muchacha, creen que es el torero, mientras Manolete ha ido a parar a la cárcel con el Charifas (Mantequilla) porque creen que andaba de polizón comiéndose y bebiéndose el contenido de un refrigerador que llevaban en el vagón del tren.

Total, que la historia está muy buena, pues cuando por fin dejan libre al torero y corre a desenmascarar al impostor, ya nadie sabe quien es quien y se arma un gran alboroto.