Tuesday, October 14, 2014

Lady in a cage (1964)

¡Qué cosas suceden, qué cosas suceden, con un apagón!

La Sra Hillyard se recuperaba de una fractura de cadera, y para trasladarse de un piso a otro sin tener que subir y bajar escaleras, tenía un elevador en forma de jaula en medio del salón, porque ni las personas con todo su dinero y viviendo en la zona residencial de Beverly Hills en ese tiempo tenían esas sillitas motorizadas que se instalan a la pared justo en las escaleras para cuando se les dificulte subir escalones.

Y justo se encontraba a medio camino, cuando sobreviene el apagón y su jaula queda en el aire.

Afortunadamente, la jaula tenía alarma de emergencia, pero desafortunadamente, la única persona que andaba en el barrio cuando ella la accionó era un teporocho sin oficio ni beneficio, así que al entrar a la mansión, en lugar de socorrer a la mujer en peligro, corrió a llenarse las bolsas de cuchillería de plata y después corrió a la casa de empeño a ver cuanto le daban.
Claro que antes le avisó a su amiguita, que sí trabajaba, pues ejercía el oficio más antiguo del mundo A SU EDAD! y juntos pretendían llevarse abrigos de pieles y algunas cosas más.
Pero ladrón que roba a ladrón tiene cien años de perdón y son sorprendidos por otros delincuentes que los habían seguido y los hacen sus rehenes, junto con la dama enjaulada.

Cuando la señora amiguita del vagabundo ve que no tienen escapatoria, aprovecha que los maleantes entran todos al baño a Dios sabrá qué mañosidades para llamar por teléfono al de la casa de empeño para darle el pitazo del enorme botín que podría llevarse si viene y lo toma (y de paso los rescata). A la Sra Hillyard, ni tiempo le dieron de que leyera una carta que le dejó su hijo donde le decía que la llamaría por la tarde y que si no contestaba el teléfono se suicidaría, así que cuando los ladrones encuentran la misiva e inquieren por la caja fuerte, aprovechan para darle la noticia de su hijo, quien probablemente ya habrá mascado el mecate, porque el teléfono está muerto, ya que los ladrones arrancaron el cable de la pared.

Desesperada, la mujer trata de liberarse y aprovecha la confusión ocasionada cuando llega el hombre de la casa de empeño con sus gorilas y propinan una paliza a los tres ladrones (al teporocho ya lo habían despachado y a la mujer facil la habían encerrado en un closet).
Aunque su cadera aún no había soldado por completo, se deja caer desde arriba y a rastras sale a la calle, pero la detiene el líder del trío rateril, y es cuando ella, que se había guardado unos alambres en el brasier, se los ensarta en los ojos y sigue avanzando hacia la banqueta, aunque el tráfico ni la vea ni se detenga. 
Cuando el ladrón, a ciegas, trata de agarrarla, es embestido por un coche que circula a gran velocidad y queda ahí sobre el pavimento con exposición de masa encéfalo-craneana.
Con el alboroto llega la policía, salvan a la mujer, atrapan a los dos restantes que trataban de huir y ya no se supo nada de la que estaba asfixiándose en el closet.

Gracias a este papel, donde Caan muestra lo sexy que puede ser un ladrón que anda sin camisa por toda la casa metiendo cosas al costal, siguieron en su carrera películas más importantes y por aquí pasa un paletero de la paletería ''Regia''. Que curioso! Como la paletería de mi pueblo! ¿Sería una sucursal?