Tuesday, October 21, 2014

El signo de la muerte (1939)

Después de AGUILA O SOL, Manuel Medel y Cantinflas vuelven a compartir créditos en esta película.
Ninguno de ellos protagoniza, pues sus papeles son de reparto, pero sí tienen varios momentos graciosos.

Cantinflas es el asistente personal de un arqueólogo y Medel es un detective privado medio sordo.

La trama gira en torno a la muerte de varias jóvenes, cuyos cuerpos han sido encontrados sin corazón. Un reportero suspicaz los enlaza con la historia de los sacrificios humanos de doncellas vírgenes que según el códice Xilitla, harían regresar al Dios Quetzalcoátl para acabar con el yugo del español. Lola, una reportera que además de suspicaz es muy audaz, se las ingenia para infiltrarse en casa del doctor para preguntarle su opinión y después aparece un brujo que sólo atiende a mujeres, una de las cuales resulta ser víctima. Ese era el mejor método de localizar a las mujeres, pues al leerles la mano, veían si tenían ''el signo de la muerte'' o no.

Medel hace su rutina de sordo entendiendo lo que no es y Cantinflas viste atuendos de mujer en dos ocasiones, una como amiga de Lola cuando van a visitar al brujo y otra cuando borracho, se cree Mamá Carlota.

Ah! Porque eso es otra cosa, a las primeras dos víctimas del ritual se las escabechan bien rápido y tiran sus cuerpos aún con restos de obsidiana en sus cavidades cardiacas para que todo munco sospeche, y con las otras dos se tardan bastante en sacrificarlas, claro, dando tiempo a que el reportero se desate y corra a pedir ayuda, a que a Cantinflas se le pase la borrachera y salga a la calle a pedir ayuda, etc. etc.

Entretenida por lo que es y porque además cuenta con los cómicos que en ese tiempo estaban causando furor en cualquier lugar donde se presentaran.