Monday, September 01, 2014

Dos por uno, un papá como ninguno (2013)

Como ser mujer cuando se está obligado por las circunstancias

Es una regla general. Desde TOOTSIE, para que un hombre logre hacerse pasar convincentemente por una mujer, DEBE USAR LENTES. 

Esta telenovela chilena es tan divertida que lo único que ha detenido a Televisa de refriteársela, debe ser porque acaban de hacer la de POR ELLA SOY EVA y allí como que ya habían mezclado de las dos, de esta y de EN LOS TACONES DE EVA.

Porque aquí sí tiene el hombre en cuestión una amiga que es la que lo maquilla, que en la versión colombiana no existió. 

Como en WORK IT, o TOOTSIE, si queremos ir más lejos, Ramiro tiene problemas en su trabajo porque el ascenso que él se merece por su empeño y su dedicación, se lo podrían dar a otro empleado fastidioso o a una mujer cuyo currículum la pone por encima de ambos.
En eso va él pensando por la calle, cuando se atraviesa en su camino una chica muy guapa que va en bicicleta hablando por teléfono y pajareando para voltear a verlo. Y saz! que se la lleva un camión de corbata. Y Ramiro corre a su socorro, los paramédicos creen que es familiar, él se queda con su bolso y cuando él se entera que ella es Carolina Infante y que estará por lo menos 4 meses enyesada de pies a cabeza como en los polivoces, colgando de cables y alimentándose por un popote, se le ocurre suplantarla.

Su amiga Rita es quien lo asesora en el área de maquillaje y vestuario y debe ser muy buena, porque él, todo un hombre hasta ese día, al siguiente ya domina el arte de andar en tacones y del coqueteo sensual. Asiste a la entrevista de trabajo, obtiene el empleo y hasta con aumento del 10%, pero los problemas empezarán cuando la verdadera Valentina empieza a recuperarse y desee restablecer comunicaciones con la empresa que pensaba contratarla.

Total, que la telenovela es buena no sólo porque la señora Rencoret está detrás de cámaras, sino porque la trama es una cadena de mentiras y malentendidos que da para más, pues una de las tres hijas de Ramiro ha huído de la casa en busca de su madre, a quien no ven desde que nació la más pequeña, pues fue por cigarros y no regresó. Las apariencias engañan, y todos, absolutamente todos tienen cola que les pisen, pero bien que la esconden...