Friday, August 01, 2014

A million ways to die in the west (2014)

Ya no le creo nada a nadie!

Cuando anunciaban la película NEIGHBORS decían que era la película MAS DIVERTIDA DEL AÑO. Después dijeron los mismo de esta y de TAMMY. Para acabar pronto, por culpa de estas dos que no me parecieron para nada buenas, no he visto la de Tammy. Luego están las películas que no hacen falsas promesas pero muestran cortos editados mañosamente que difieren totalmente de la película que después veremos. Total, que creamos o no lo que nos dicen, lo que nos enseñan, o lo que nos cuentan de ellas, nunca son lo que aparentan.

No cabe duda que a las nuevas generaciones les gustan los chistes de pedos y caca. O al menos eso es lo que creen los directores, quienes llenan sus películas hasta el tope con eso...

La verdad es que esperaba más de MacFarlane, pero sólo dos o tres chistes me hicieron reír y todo terminó cuando el bigotista con diarrea toma dos sombreros de quienes han ido hasta allí para atestiguar el duelo y se los llena de excremento. Los deja en el suelo a que uno de ellos se derrame y continúa como si nada. 

La parodia de la vida rudimentaria de 1880 es buena y da en el clavo, pero le sobraron cosas que no tenían para que estar allí.

Hambre, enfermedades, peleas, ataque de animales, forajidos, indios, rameras locas, el clima, cualquier herida leve, idas al baño de noche (podías ser mordido por una víbora), cólera, el doctor, estampidas, accidentes, intoxicación, congestión alcohólica, son solo algunas del millón de formas de morir en el oeste americano.