Thursday, May 15, 2014

La jaula de oro (2013)

A esta sí deberían haberle dado un tema de Juan Gabriel: No vale la pena.

Para cuando las personas llegan a la jaula de oro, es porque, quienes llegan, ya han pasado las de Caín en lo que viene siendo más sacrificado que recorrer el viacrucis, o la antesala del infierno.

Porque un infierno igual de peligroso aunque menos mortal, es que una vez en EUA, donde no quieren a los indocumentados más que para explotarlos y hacerse de la vista gorda cuando les conviene, el problema de vivir y no existir, hay obligaciones pero no hay derechos.
Tienen las personas que sobrevivir como puedan, trabajar donde los acepten, cuidarse porque cualquier accidente podría ser fatal al carecer de servicios médicos, y cualquier infracción podría mandarlos derechito de regreso a su país o a cualquier otro, etc. No se pueden echar raíces ni formar una familia porque también es doloroso que tras vivir en el limbo y no ser, citando a la India María, ''ni de aquí ni de allá'', las personas sean separadas de sus seres queridos.

En las oficinas de inmigración parece no importarles que haya millones de personas en este país esperando la famosa ''reforma migratoria'' y hay quienes han muerto en espera de unos papeles que nunca llegan. Si el plan inicial es negarles la estadía a todos quienes la soliciten díganlo y no hagan que la gente llene formularios que después ellos aceptan a sabiendas que los trámites tardarán más de 20 años, si bien les va, y que muchas personas quedan atrapadas (durante su trámite no podrán regresar a su país), o serán deportadas, o morirán, pero nunca gozarán de ningún beneficio. Es un negocio redondo:
Los aceptamos, los explotamos, los hacemos vivir en el miedo y nunca les damos nada! Total, no tienen voz ni voto!

No vale la pena el sacrificio, porque aunque la jaula sea de oro, no deja de ser prisión...

Y bueno, ya ni les platiqué de lo que pasaron Juan, Sara y Chauk durante su viaje desde Guatemala hasta EUA, porque a pesar y de que cada vez que los regresaban les ocurrían cosas más y más desagradables, ellos eran tenaces y no se doblegaban tan fácilmente. Lo que es tener un sueño y desear alcanzarlo a costa de nuestra propia vida... Yo creo que desde LA VENDEDORA DE ROSAS y RODRIGO D. NO FUTURO, no había visto una película donde trabajaran personas que no fueran actores. Muy buen trabajo logró el Sr Quemada y quien los haya entrenado en sus escenas.