Tuesday, April 15, 2014

El ministro y yo (1975)

Me habría gustado despedir a la actriz y comediante Chela Castro con uno de sus trabajos más recientes, lamentablemente, los pocos episodios de LA ROSA DE GUADALUPE que he visto no han sido donde ella trabajó.

A mí lo que me gusta de las películas de Cantinflas, de esta época cuando ya Cantinflas no me llamaba la atención, es la cantidad de artistas en papeles especiales que siempre lo acompañaban. Luego luego empezando vemos a Judith Velasco, Socorro Avelar, y más tarde a Pedro Damián, a Héctor Suárez en un sketch que después repetiría en ¿QUE NOS PASA?, etc.

La historia es la de Mateito, un escribano público quien le gusta ayudar a los demás, que gracias a una carta que escribió al Ministro referente a un asunto de catastro de uno de sus compañeros de la casa de huéspedes donde se asiste, consigue un empleo en el gobierno. En su trabajo ayuda a Romerito (Garasa) a conseguir su jubilación, conoce a su nietecita (la niña Peña Orta), asiste a una escuela para aprender el lenguaje natural de los sordo-mudos para poder comunicarse con ella, trata de curarla, corre con Lucía Méndez en un auto de los fabulosos 20s una carrera pero no gana y para sufragar los gastos de la operación vende la colección de estampillas mexicanas que le heredó su padre.

Aparte de denunciar el teje maneje de los burócratas y su poder detrás de sus escritorios, nos da un mensaje de positivismo y responsabilidad. Todos necesitamos de todos.

La Sra Castro, a quien ví por primera vez junto al Sr Astor en el programa de NO EMPUJEN, me llamó la atención no sólo por su voz, sino por su gracia y simpatía y hasta el día de hoy frecuentemente recuerdo su personaje de Sarita. Por cierto, viendo las películas de CHISTELANDIA hace unos días, pensé en ella, porque el formato del programa del Sr Astor era muy similar, y el sentido del humor, también.
No la recuerdo en ninguna de sus telenovelas, pero la he visto en sus apariciones especiales en el programa de Topo Gigio.
Posiblemente un día vea el especial de Cristina donde la entrevistó o los episodios de la rosa de Guadalupe, mientras tanto, le digo adiós. Descanse en paz.