Tuesday, February 07, 2012

Paulette (2012)

EL POSTRE DE LA ALEGRIA se llama en España y esa es la versión que ví. De entrada diré que es una excelente idea que la misma Carmen Maura haya doblado su voz en castellano, pues es sumamente desagradable escuchar a actores y actrices de habla hispana, en películas norteamericanas, con voces extrañas al doblarlos al español. Salma, Penélope, Banderas, todos han aparecido en películas rodadas en inglés y no han hecho después sus propios doblajes. Tache. Deben estar muuuuy ocupados, como no.

Esta película es original y divertida aunque en algún momento nos saque las de cocodrilo.

Paulette es una mujer en su ''tercera edad'' que ha quedado viuda y vive al borde de la miseria.
Cuando jóvenes, ella y Francis, su marido, fueron los felices propietarios de una pastelería, pero llegaron los chinos, los africanos y demás inmigrantes y todo se fue a pique. Francis agarró la botella y murió y ahora Paulette odia a su nieto, a su yerno que es policía, por negros, a los chinos que tomaron posesión de su local y a todo lo que huela a inmigrante, para acabar pronto, detesta a casi todo el mundo incluso a su hija...

Hay una escena muy buena cuando ella visita la tumba de Francis para dejarle flores en su décimo aniversario, un 11 de septiembre de 2011 y se encuentra allí con su vecino Walter, quien le dice, 
-No sabía que mi mujer fuera vecina de su esposo. ¿Murió en las torres gemelas? 
-No, y a su esposa la mató la coneja de pascua? 
La fecha inscrita en su tumba era algún día de abril...

A Paulette le cae del cielo, literalmente, la oportunidad de su vida, cuando después de que unos vendedores de mariguana de su barrio son perseguidos por la policía y tiran un paquete como de un kilo y le cae en las manos, pues se había escondido de la trifulca detrás de un tambo de basura. Visita al distribuidor para regresárselo y ponerse a sus órdenes como expendedora a granel...

Primero empieza a vender droga en barritas de 5 gramos a 20 euros, pero al percatarse los demás vendedores de que ella por su apariencia tiene más demanda porque no levanta sospechas, le dan una paliza y le roban la venta del día. Nerviosa porque no tendrá para pagarle a su proveedor, y es gracias a un accidente causado por su nieto, que descubre la forma de combinar las dos cosas, su pasión por la repostería y la venta de cannabis.

Sus amigas, entre ellas Carmen Maura, empiezan a extrañarla en sus juegos de cartas e idas a misa y cuando la buscan, tiene un filononón de gente esperando por sus galletas y sus ''madalenas''. Total, que se quedan a ayudarle y hasta la que sufría de alzheimer olvida que lo tiene. Ahora sí, con este dinerito ya no le reposeerán sus muebles ni le cortarán el teléfono y hasta podrá darse el gusto de llevar a su nieto y a sus amigas al lugar junto al mar donde ella fue feliz al lado de su Francis.

No hay felicidad completa y a su regreso descubre que el distribuidor principal, al negarse ella a hornear galletitas para vender afuera de las escuelas, ha tomado como represalia a su nieto de rehén y como ella lo metió en esto ahora deberá salvarlo.

La vida da muchas vueltas y ahora ella se convertirá en lo que más odiaba: una inmigrante.