Friday, January 31, 2014

Omnívoros (2013)

Hará cosa de cuarenta años y sin ninguna explicación, la madre de Dimas muere de inanición y él se la empieza a comer.
Ella le habia dicho en su lecho de muerte, Dimas, ponte algo que te abrigue y ve al pueblo, busca ayuda, traeme un doctor... pero no... el niño permaneció inmóvil en un rincón hasta que ella expiró su último aliento.

Días más tarde llega un hombre con un rifle y dos perros que dizque traía perdices para comer y ser felices, pero ya la mujer estaba toda mordisqueada de los muslos y el sexo (a saber el tiempo que habría estado ella ahí en cama y sin bañarse, pero en fin, a Dimas le debe haber sabido a gloria). La saca al patio, cava un hoyo, la echa dentro y le prende fuego.
Nos la vamos a comer asada?
Corte al presente y vemos a un hombre misterioso de cacería en las calles de Madrid.
Golpea a la prostituta y se la lleva al rastro. 
Resulta que él es el matarife, o el carnicero de Dimas, que ya ronda los 50 y desde que probó carne humana ya no sabe comer otra cosa. Yo lo llamaría caníbal, pero quienes degustan de sus platillos son los omnívoros, pues además de estas delicadeces, también deben comer frutas y verduras, no?
Bueno, por lo menos las víctimas comen puré de papas.
El matarife, como no cocina sus víctimas hasta que no haya quien se las vaya a comer y pague estratoféricas sumas por ellas (más de 20 mil euros por el solomillo, sí, el que está al ladito del ''tocino'') y eso que sabe mejor el muslo. Cocinero! Hay una cabeza llena de cabellos en mi sopa!! Bueno, pues el caso es que siempre hay alguien que se debe escapar para que luego crea que la han rescatado sin saber que va con el mero jefe de todo esto.

Entra Marco Vela a escena. El es un crítico gastronómico y escritor a quien asignan la tarea de investigar y dar con restaurantes clandestinos donde preparan comida ''prohibida'' tanto por la ley como por la misma socidad.
Una noche, después de una de esas cenas, se lleva a la chica a su casa y mientras la baña le pregunta, comiste Fugu, verdad? -Sí, como supiste? -Es que se te fue a las chiches!

De restaurante en restaurante por fin llega la fecha en que Marcos Vela visitará a Dimas (para que no les de tentación y quieran andarle mordisqueando las nalgas, las deja en casa). Ahí conoce a los otros cuatro comensales que compartirán con él jugosos bisteces de carne humana, a elegir, hombre o mujer. Y ahí conocemos al restaurantero, al mudo, al pelón y a la gorda del chichifo. Esta, por quedar bien con el chamacón, es capaz de comerse un huevo negro chino o una lagartija en soufflé.
Lo que nadie sospecha es que Marcos tiene un plan, que pondrá en marcha cuando nadie lo vea.

Muy buena música y efectos especiales, como cuando deshollan al hombre en agua hirviendo y le quitan la piel con una navaja.

Mario de la Rosa, que interpreta a Marco, me recordó mucho a Salvador del Solar.