Tuesday, November 12, 2013

° High Noon (1952)

La Sra. Ramírez temió. Bueno, tuvo miedo de que al regreso al pueblo de Frank Miller, un sanguinario bandido, el comisario perdiera la vida y se mudó a otra parte. Y lo que es ser un buen Comisario... el día de su boda termina con la amenaza de los bandidos y todo a tiempo de salir de luna de miel...
Mucho se habia dicho, incluso la misma Sra. Jurado juró que ella había desafiado al director de esta película, el Sr. Fred Zinnemann porque en sus escenas con Grace Kelly no debían mirarse fijamente a los ojos. Katy protestó, amenazó y terminó haciendo la escena a su gusto.
Gary Cooper, ya viejorrón, es un Comisario que hace tiempo envió a un maldito asesino a la cárcel, pero igual y como sucede en Mexico y el mundo, poco tiempo después, en lugar de colgarlo lo dejan libre y ahora viene a buscar venganza. Y justo el día de su boda con Amy (Grace Kelly), una líndisima chica cuáquera.

Al pueblo ya han llegado tres de los amigos de Frank, pero éste llegará en el tren de las doce. Cuando el telegrafista avisa de su salida de prisión y de sus planes de visitar este pueblo, todos se empiezan a preparar porque saben que eso significa muerte. Cuando llega Frank se siente una gran tensión, en el bar, en la iglesia, hasta las calles lucen desiertas...
El Comisario no encuentra quien le ayude a controlarlos, su mano derecha (Lloyd Bridges) es ahora el novio en turno de la Sra. Ramírez (Jurado) quien ya antes había probado los labios del bandido y después los del Comisario. María huye del pueblo y como la recién casada también quiere irse antes de quedar viuda, se van juntas, en el último minuto Amy regresa a demostrarle a su marido que en las buenas y en las malas no lo abandonará, igual y como habían jurado ante el juez. Yo todavía esperaba que alguien lo ayudara pero hasta el último minuto se defendió solo...

Hoy cumpliría años la actriz/princesa Grace Kelly (1929-1982), quien en un breve período no sólo alcanzó el éxito con su carrera cinematográfica sino que robó los corazones de la audiencia.
En 1955 mientras trabajaba para Hitchcock en TO CATCH A THIEF, admiró la belleza de los jardines monegascos y fue un años después, mientras atendía el Festival Cinematográfico de Cannes, que conoce al Príncipe Rainiero, se enamoran y se casan, dejando ella su carrera para atender a su familia.
Una vida que acortó un lamentable accidente. Tenía apenas 52 años.