Wednesday, October 16, 2013

° Jalisco canta en Sevilla (1949)

Ignacio Mendoza Martínez (Negrete) recibirá una herencia de un tío lejano. Tan lejano que vivía en Sevilla, España. 
Y como en México debía por todas partes y los albures (parece que no quería trabajar) no siempre salían como él deseaba, andaba siempre con una mano adelante y otra atrás. Claro, acompañado del ''Nopalito'', que era el ''Chicote''.
Y allá van los dos a recibir su herencia, sin pasaporte y con dinero prestado al 20x1 de todos sus amigos y hasta el cantinero.
Llegan a España, se instalan en un hotel y van a ver al notario.
Parece que hay un pequeño problema. 
Su tío dejó el testamento a nombre de José María Ignacio de Jesús de Mendoza y Martínez, y los papeles que él trae consigo nadamás dicen: Ignacio Mendoza Martínez. Habrá que arreglarlo y eso lleva tiempo.
Entonces conocen a una muchacha que tiene problemas con su caballo en medio de la plaza y la mandan en un taxi a su casa.
Después les da hambre y pasan por la cantina a echarse unos chatos de manzanilla y unas tapas pero su único bien es una medallita que resulta no ser de oro. Afortunadamente, el dueño es un amigo de los charros porque cuando fue torero uno de ellos le dió la mano en México y ahora les guarda gran cariño. Les paga la cuenta y convive con ellos y hasta les da trabajo en su cortijo, donde están los toros bravos y los caballos.
Y bueno, un día llega Aracely (Sevilla) con su Chacha y como Negrete no sabe que es hija del ex-torero dueño del cortijo, le miente diciéndole que esa propiedad es de él.
Ella le sigue la corriente y llama a su padre, poniéndolo en verguenza.
Después se enamoran pero al ser de clases sociales distintas lo suyo está destinado al fracaso.
Un día finalmente recibe su herencia Ignacio y como para entonces el hermanito de Aracely ya se dilapidó la fortuna de su padre y el cortijo está en venta, lo compra con ayuda de un amigo para que nadie sepa que es suyo y sigue cortejando a la muchacha.
El padre de ella, ajeno al amor entre ambos desea casarla bien e Ignacio se siente defraudado, por lo que decide regresar a México y obsequiar esa propiedad a la futura novia como regalo de bodas.
Pero ella lo ama sin importar si es pobre o rico y no lo dejará ir tan fácilmente.

Esta película la ví de niño por televisión junto a las demás que la Sra Carmen Sevilla rodó en México al lado de figuras como Pedro Infante y otros, y después la dejé de ver.
Un día, cambiando de canal ví una mujer que dijo ser Carmen Sevilla presentando un programa llamado CINE DE BARRIO y no podía creer lo bien que se veía a su edad!

Hoy que cumple 84 se los celebramos con su película debut, que daría para una larga carrera en cine, amén de su ya establecida trayectoria musical.
Felicidades!