Monday, October 14, 2013

° Blood for Dracula (1974)

Felíz cumpleaños a Udo Kier!

El mismo día en que cerró la filmación de FRANKENSTEIN, inició el rodaje de DRACULA, y en ambas es el personaje de Dallesandro quien les arruina los planes.

Primero porque cuando el Dr Frankenstein eligió al muchachito para usar su cerebro y crear al monstruo que se apareara con la mujer que ya había creado, resultó que estando enamorado de Dallesandro, jamás se iba a enamorar de ella, por más buena que estuviera.
Y aquí se repite la historia:
El conde Drácula busca sangre de vírgenes y adivinen qué, Dallesandro no ha dejado una para comadre!
No cabe duda que el equipo de Warhol/Morrisey y demás sabían como darle un giro a sus historias para hacerlas completamente diferentes a las ya vistas.
En esta película el conde es un ser enfermizo y al borde de la muerte porque en Rumania ya no queda sangre virgen de que alimentarse.
El y su hermana lucen pálidos y ya no pueden ni caminar.
Entonces el mayordomo le dice que deberán trasladarse a Italia, donde la gente es muy religiosa y por lo mismo las chicas llegan puras al matrimonio. Eso, las que no están cerca de Joe Dallesandro, quien con su virilidad y su magnetismo animal no deja títere con cabeza!
Y entonces, dejan a la hermana moribunda en un ataúd en Rumania, cargan con otro ataúd para que Drácula duerma por las noches y se aventuran por la sobrevivencia.
Llegan a Italia, se instalan en una taberna, allí les dicen de las famosas hermanas Zafira, Rubinia, Esmeralda y Perlita, y no, no son hijas de joyeros, sino de unos marqueses venidos a menos que desean apoderarse de la fortuna del conde, ofréciendoles alguna de sus hijas como esposa. Claro, los padres desconocían las andadas nocturnas de las muchachas pero el que paga los platos es Drácula, quien ''virgen'' tras ''virgen'' queda más débil y enfremo y para acabarla de amolar, cuando ya sólo queda una de ellas, que sí es virgen, Dallesandro se le adelanta y a él no le queda más que lamer del piso, las gotas de sangre que quedaron después de la desfloración... patético, eh?