Friday, June 14, 2013

° Cuernos debajo de la cama (1969)

 Cuando a Isela Vega aún no le daba por andar con el chicharrón en libertad por el mundo, y era tan joven que hasta le daba un aire a Gloria Trevi, hacía estas comedias pícaras de malentendidos. Claro, que la que es cuzca es cuzca, como lo demostró Sasha Montenegro en LOS JAPONESES NO ESPERAN, y Doña Isela se la pasó en brasier y calzón en la mayor parte de esta cinta... En fin, eso no es lo divertido, lo mejor era el guión y ver a Espartaco Santoni, a Don Andrés Soler, a Tere Velazquez, y a una verdadera lluvia de estrellas de todos calibres desfilando por la pantalla. Guillermo Orea, Eduardo Arcaraz, Armando Silvestre, Julián de Meriche, Harapos, Dolores Camarillo, Polo Ortín Jr., Jorge Arvizu, Lucy Gallardo, Manolín, Rubén Zepeda Novelo, Agustín Isunza, Ché Reyes, Gina Morett, hasta Tamara Garina andaba aquí...
El texto original es de Fedor Dostoievsky (La mujer ajena y el marido debajo de la cama), adaptado por Don Ismael Rodríguez, así que no falta la picardía jocosa, aunque la obra se trate de guardar las apariencias... 
Isela y Don Andrés están sordos y hablan con un exagerado acento norteño, traen un aparatito parecido a un iPod con su audífono y cuando se lo quitan, en lugar de decir, AL FIN SOLOS, dicen AL FIN SORDOS... 
La cinta termina con una frase acerca de la infidelidad que dice: LOS CUERNOS Y LOS DIENTES DUELEN SOLO AL SALIR, PERO AMBOS SON NECESARIOS PARA COMER... 
Seguramente, al Sr Santoni le encantó trabajar junto a su esposa, la Sra. Tere Velázquez, aunque esta fue la ultima ocasión que lo hicieron, desde su pareja en 1963 durante el rodaje de EL VALLE DE LAS ESPADAS...
(La imagen no es de la Sra Vega, ni de TAMARA GARINA, esa rusa magnífica y de apariencia un tanto cuanto especial que siempre dió a las películas en las que participó, su toque personal, sino de Espartaco Santoni (1932-1998), quien hoy habría cumplido años y que en su filmografía de apenas 20 película plasmó una gran variedad de personajes, como ese de Mendoza en TORRENTE, EL BRAZO TONTO DE LA LEY).