Saturday, November 05, 2011

Maleficarum (2011)

Siento tener que decirlo, pero esta es una muy mala película!
Es de Bolivia, pero la historia es de Perú, supuestamente un hecho de la vida real, y trata de la última quema en la hoguera por parte de la Santa Inquisición.

Resulta que Doña Francisca de la Cruz ha quedado huérfana, y sus padres, los más ricos de la comarca, ya no podrán dar el apoyo económico acostumbrado, a la Iglesia. Ella, de buena fé aunque no es católica, apoya con una cantidad menor.
El sacerdote la visita para averiguar cual es la razón y descubre allí la presencia de una viuda, Doña Mariana de Castro, que además de ser Luterana, dicen es bruja.
Después de enviudar, quedó desamparada y ahora Doña Francisca le da techo y comida.
Sale el padre, acompañado de su acólito y dos guardias, sale Doña Mariana al mandado con su canasta bajo el brazo, en la calle es atacada verbalmente por un grupo de vecinas que le piden las deje en paz, cae al suelo y sale Doña Francisca a rescatarla. El padre, a pocos pasos de ellas, pide a sus guardias las encarcelen, pues se le ha ocurrido que si las tortura podría hacerlas confesar no qué es lo que hacen tanto tiempo juntas y porqué se protegen tanto, sino porqué no le dan más dinero mensualmente!
Esa es la historia, pero la película es algo totalmente diferente.
Después de cinco minutos donde nos dicen lo de los padres, la ofrenda, el altercado y la aprehensión, siguen más de una hora de tortura a dos mujeres totalmente desnudas intercalada con el mismo flashback miles de veces cuando cada parroquiano declará su versión de los hechos. Después de eso, hay otros tres minutos de desenlace y la palabra fin.
Las ''actrices'' son flacas y traen el pubis depilado, o sea que desde allí el diseño de imagen les falló. Además hablan en un volumen muy bajo, una de ellas con un acento extraño como los de SPANGLISH y la otra ni siquiera parece mover los labios, como si fuera ventrílocua. No trasmiten nada, ni compasión, ni desesperación, ni nada.
La ambientación no nos transporta a 1726, me imaginaba que Perú en 1700 sería tan oscuro como Londres, o París, o aún más (como se ha visto en otras películas). Aquí todo se ve limpio y recién pintado, muy iluminado, todo mundo con ropa nueva y colorida, maquillaje y pestañas postizas... colocar velas por aquí y por allí no es suficiente. Una pared ''de piedra'' con un farol enmedio de las mujeres tampoco.
Tenerlas colgando encueradas para darles de latigazos por más de 15 minutos a cada una y después colocarlas en el potro otros 15, colgarlas de ambos brazos como  piñatas sin que sufran ninguna dislocación, para finalizar montándolas a horcajadas en algo como el techo de una casa para perros donde seguramente lo más filoso del borde les dañaría sus órganos reproductores externos fué para mí excesivo y explotador.
Las escenas lésbicas desganadas no era nada comparado con la tortura, no a ellas, sino a nosotros, que tuvimos que ver como Doña Mariana se tropezaba una y otra vez , tantas veces como vecinos dieran su declaración!
Jac Avila, escribió (y hasta se echó su ''cebollazo'' en imdb al estilo de mamá cuerva), produjo, dirigió, en un descuido hasta diseñó el vestuario, pero bien pudo haber dejado esas tareas para alguien más, porque si bien la historia es interesante, está muy mal desarrollada!