Wednesday, June 20, 2012

La horripilante bestia humana (1968)

Celebramos hoy nuestro miembro, o seguidor, número 100 (Jaquelin Reyes), y para eso dedico una entrada si no especial, con una película de las que son difíciles de encontrar...


Es de las que hicieron los Calderón en dos versiones, pues en México se las censuraban. Esta y otras, entre ellas la más famosa y recientemente publicada EL VAMPIRO Y EL SEXO, han salido a la luz tras años de encierro en las bodegas fílmicas de la familia.


Para distinguirlas de las versiones ''familiares'' se les agregaba la palabra sexo.
Así, SANTO EN EL TESORO DE DRACULA se convirtió en EL VAMPIRO Y EL SEXO. LA HORRIPILANTE BESTIA HUMANA en HORROR Y SEXO, y había también los locos y el sexo, leprosos y sexo, etc. etc. y sexo...
Y lo malo no es que siempre qusieran agregarle sexo a todo, sino que en ese afán, descuidaban otros detalles importantes. No es que además de una película minuciosamente cuidada mostraran sexo, era que el asunto del sexo, aunado al descuido y a la chafez de la producción abarataban mucho la cosa, y así, no hay sexo que valga!! O sí?


Por ejemplo aquí. La horripilante bestia asquerosa es, como en la historia de Hulk, antes de la operación, Agustín Martínez Solares, con sus pestañas enchinadas, sus ojitos de color, sus chapitas y sus labios rojos carnosos, y después, es Gerardo ''el chiquilín'' Zepeda con máscara de papel maché!
Su padre, un médico al que la ciencia le ha negado la oportunidad de salvar a su propio hijo del cáncer que lo aqueja, se le ocurre, primero, trasfundirle sangre de un gorila, después trasplantarle el corazón del simio, y al ver que eso lo convierte en monstruo, finalmente decide cambiarle su cerebro masculino por uno femenino, de una luchadora a la que Norma Lazareno ha dejado en coma con un golpe letal. Claro que para el trasplante de cerebro también hay que desnudarla por completo y ponerla así en la plancha!!
La trama, por más fantasiosa que parezca, pasa, y lo del monstruo, y lo de las violaciones, pero de ahí a errores de continuidad en vestuario y peinados, en decorado del set y en dobles para las escenas de lucha, donde lo único en que se parecen la Sra Lazareno y su doble es en el color rojo de su leotardo, hay un abismo de diferencia...
Dejen el sexo, que a nadie le asusta, pero no hagan lo que la ranita del chiste, que perdió la cabeza por unas nalguitas... sí se lo saben verdad?


Ah! Y esta película en inglés se llama NIGHT OF THE BLOODY APES (será la noche de los monos sangrientos?)