Wednesday, April 11, 2012

> Hachiko: a dog's story (2010)

Hoy que se celebra el día de la mascota, quisiera que lo festejáramos no viendo tantos perros abandonados por las calles a merced de los automovilistas, otros perros, enfermedades porque tragan basura y beben agua de los charcos y de personas que los agarran para prenderles cuetes en la cola.

Debo confesar que cuando ví el episodio en Futurama, donde Fry se entera de que su perro lo había estado esperando toda la vida afuera de la pizzería, hasta que muere, lloré.

Y no fué por la canción ''I will wait for you'' de Connie Francis, que le quedó como anillo al dedo, sino porque se me vino a la mente que en muchas ocasiones los humanos nos comportamos peor que los animales, y cómo algunos de ellos nos son fieles hasta el ultimo día.

Hace días ví en las noticias el grave problema aquí en Houston, que significan las mascotas abandonadas por sus dueños, quienes cansadas de ellas o quizás al no poder darles la atención que merecen, prefieren llevarlas a un lugar remoto y dejarlas allá a que se las arreglen como puedan. Y quien sabe si las insituciones protectoras de animales como SPCA no hagan lo que se supone deben hacer. Me consta que no les importa demasiado la crueldad hacia los animales, porque he llamado a que vengan por perros abandonados que deambulan por donde vivo y dicen que ellos no hacen eso, que hay que llevarles los perros hasta su domicilio.

La perrera municipal tampoco es de fiar, un día ví como para atrapar a un perro, le hicieron daño, pues el pobre animal corría sangrando del hocico huyendo de ellos. Su política para perros ''no adoptables'' es la de sacrificarlos en cuanto llegan a la perrera.
Total, que a muchas personas se les hace más fácil abandonarlos a su suerte.
En el periódico HOUSTON PRESS leí un reportaje de personas que al cambiarse de casa dejaban a sus perros encerrados a morir de hambre y que cuando llegaban los agentes de bienes raíces se encontraban con la nauseabunda sorpresa. Otras personas los dejan atados a un árbol a que se disequen o se los coman otros perros. Son verdaderas historias de horror.
Por eso, cuando veo cosas donde los animales, o las mascotas demuestran tener más sensatez que muchos de nosotros, no puedo evitar sentir un gran peso en el corazón, porque  no es justo! Está bien que en las asociaciones tampoco los pueden tener toda la vida, pero al menos les buscarán un nuevo hogar y/o vivirán allí el tiempo que sea de una mejor manera que por las calles expuestos a que los apachurre un carro o algo peor...


Mientras veo la versión original japonesa de 1987, les contaré de Hachiko, un perro que todos los días esperaba a su amo afuera de la estación de tren y de ahí se iban juntos a casa. Un día, el amo no regresa y desde entonces el perro sigue yendo a esperarlo hasta que muere en la raya. Una gran historia que sucedió en los años 30/40s, de lealtad y amor.